Ha llegado esa época del año en el que el mundo se divide entre los que disfrutan de días libres los siete días de la semana, los que solo tienen un par o los que simplemente no se podrán beneficiar
26 jun 2014 . Actualizado a las 19:29 h.A pesar de las nubes que aún nos acompañan durante estos días y que nos hacen creer, de forma errónea, que aún estamos en mitad de la primavera, el verano ha llegado para quedarse durante los próximos tres meses. Y con él, las vacaciones. Pero no para todos. Habrá quien cuente ya las horas para cogerse sus días libres en julio. Han comenzado una cuenta atrás con plegarias incluidas para que el buen tiempo acompañe. Otros, en cambio, calculan con cifras de dos números las jornadas que faltan para poder decirle temporalmente adiós al trabajo. Ya sean en agosto o en septiembre, se tomarán su dulce venganza al conseguir mantener -o no- durante más tiempo su moreno playero. Sin embargo, habrá quienes no tengan ni cuenta atrás inmediata ni desquite al regreso.
Para todos ellos, los que no las disfrutarán por ahora ni para los que las tendrán en breve, hay que asumir que el verano no es solo fotografías en redes sociales de pies en playa. Aunque no hay descanso para los que trabajan o estudian, hay vida más allá de eso: planes para los días libres y las largas noches que inauguran el periodo estival. No hay nada mejor que no tener vacaciones en verano. Pensémoslo. El tiempo acompaña, el sol brilla, el cielo es azul, la ciudad se queda vacía y no hay tráfico, y quien no se consuela es porque no quiere, porque las posibilidades son variadas e interminables.
Escaparse de la rutina
Que (aún) no tengamos vacaciones no quiere decir que se trabaje o se estudie los siete días de la semana. Para hacer más llevadera la espera, las escapadas de fin de semana son una buena opción o un buen sustituto. Ya sea a playa, a la montaña o a otra ciudad. La clave es irse y desconectar. Para los que apuesten por el mar para huir temporalmente de las urbes y sean unos enamorados de la fotografía o les guste mostrar en redes sociales sus momentos dentro y fuera del agua, una cámara sumergible -como alguna de las que se pueden encontrar en El Corte Inglés- puede ser el objeto de deseo para inmortalizar los mejores momentos evitando incidentes previstos entre tecnología y agua.
Disfrutar de la ciudad
Las ciudades se quedan vacias gracias a la huida de todos las personas con vacaciones. Pero esto no es, para nada, un inconveniente. Al contrario porque se respira otro ambiente y parece que las actividades se multiplican en cada esquina. Las largas noches de verano impulsan a la gente a la calle, pero también a la cultura. Solo hay que buscar un poco en las diferentes web institucionales o de asociaciones para encontrar miles de actividades para desconectar a base de conocimientos de una forma lúdica. Cine, teatro, circo, música,... todo al aire libre. El intenso calor veraniego también puede provocar que las ganas de estar en el exterior sean cero. Y nada mejor que el aire acondicionado de un museo, un cine o un teatro para hacer más llevadero las largas noches de los próximos meses.
De terrazas
Los que prefieran la comida a la cultura, nada mejor que una jornada a ritmo de terraza con amigos, familiares o incluso solo disfrutando de un buen libro. Los bares y restaurantes se echan a la calle, y sus exteriores son los lugares idóneos para pasar horas y horas acompañados de unas tapas y bebida.
A aire de tumbona
Si nos queda lejos el mar, la ciudad también es un buen sustituto para dejar en la estacada el tono blanquecino que nos hemos ganado a pulso durante los largos meses de mal tiempo. El invierno se aleja, y llega el bronceado. Y que no se tengan todavía vacaciones no es sinónimo de continuar luciendo el blanco áureo. La tumbona de ciudad es una buena opción, al igual que un buen campito en los múltiples jardines urbanos. Sin olvidarse de la piscina. Si somos afortunados y tenemos una en nuestro jardín, estamos tardando en organizar una fiesta. Teniendo como base dejar los claves a refugio en el interior, un altavoz inalámbrico y una funda para repeler el agua -se pueden adquirir en El Corte Inglés- solucionará el aspecto más importante: la música. A mayores, un repetidor wifi también ayudará a solucionar problemas de conectividad a Internet por una señal débil o únicamente cableada.
Y en casa... barbacoas
El verano es sinónimo de barbacoas y las barbacoas son sinónimo de verano. Van de mano porque nos pasamos todo el invierno deseando el buen tiempo para sacar la parrilla. Toda fiesta al aire libre que se precie, deberá ir acompañada de la barbacoa de rigor, y si no la tienes estás tardando en hacerte con una. Y el menú deberá apostar por los clásicos de siempre: costilla y embutidos como chorizo, morcilla o longaniza junto a pescado y verduras. Para completar, unas ensaladas frescas, empanada así como salsas especiales para carnes y verduras, pan y bebidas. En los supermercados de El Corte Inglés se puede encontrar todos los ingredientes necesarios para una completa barbacoa para abrir o cerrar una tarde de verano, se tenga o no se tengan vacaciones.