Internet ya acoge un nuevo subgénero artístico: los fans de una novela o película, a los que no les guste el final, lo reescriben a su gusto.
09 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.En la actualidad, un lector ya no se tiene que quedar desilusionado ante un final triste, decepcionante o flojo. Uno de los últimos subgéneros literarios anima a los fans de alguna obra literaria a versionar el original y a desarrollar nuevas tramas para los personajes descritos. Lejos de ser minoritaria, esta tendencia, recogida bajo el nombre de fanfic, ya se ha abierto un hueco en Internet e, incluso, acaba de saltar de la Red al papel. Una periodista chilena de 23 años, fanática reconocida de Harry Potter, acaba de ver hecho realidad uno de sus sueños al publicar su primera novela escrita. Todo comenzó cuando Francisca Solar publicó hace dos años en Internet El Ocaso de los Altos Elfos, su fanfic sobre el sexto capítulo de la saga. En poco tiempo su web recibió más de 80.000 visitas, un fenómeno insólito que ahora es aprovechado por la editorial Random House para proponerle publicar sus propias novelas. Junto al pequeño gran mago, otro de los libros que ha cosechado más fanfics en los últimos tiempos es El Señor de los Anillos de Tolkien y es que las sagas que han tenido más éxito en Internet lo reproducen en este subgénero literario. Eso sí, los fanfics no sólo se reducen a ser relatos de ficción. Tan hay de película, de programa de televisión, de cómics, de dibujos animados o de videojuegos. Asimismo, este universo ya ha encontrado versiones. El fanart se refiere a aquellas obras de arte visuales basadas en personajes o en el ambiente de otros títulos ya creados (y en donde de nuevo Harry Potter se lleva el éxito). Los fanfilm se centran en películas basadas en otras producciones (y en este caso la saga Starwars es la gran protagonista) y, por último, los dôjinshi, trabajos que utilizan las atmósferas de series manga, anime o videojuego.