Su sustituta nació en el 2001, es cabezona y viste como las adolescentes reales
07 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.A los 47 años, la Barbie se enfrenta a la jubilación forzosa. La famosa muñeca de la compañía estadounidense Mattel, en la que se han inspirado millones de niñas, los mejores diseñadores de ropa y miles de mujeres obsesionadas con su rubia cabellera y sus medidas imposibles, ha entrado en crisis. Sus ventas no dejan de descender desde hace siete años y en el 2005 fueron tan acusadas que ella solita consiguió descompensar la cuenta de resultados de la firma a la que encaramó a la gloria. «El 2005 fue un año difícil para Mattel debido a una caída de las ventas de la marca Barbie que borró los progresos obtenidos por otros productos de la gama». Robert Eckert, director de la compañía juguetera, no ha tenido más remedio que reconocer que Barbie está a punto de convertirse en una reliquia del pasado. ¿Víctima del movimiento pendular o de una competidora más joven y aguerrida? Más bien lo segundo, pues la principal responsable de la crisis de Barbie ?que superó de forma espléndida la de los cuarenta? es una criatura deforme, cabezona, con los ojos inmensos, pintada como una puerta y probablemente de aspecto más vulgar que la estilizada rubia. Se llama Bratz, nació en el 2001 y en países como Gran Bretaña ya es la preferida de las niñas, una tendencia que también se confirmó en España durante las Navidades pasadas. «Ya es hora de que Barbie se jubile», sentenciaba esta semana Isaac Larian, director de MGA Entertainment, fabricante de las nuevas muñecas, que explicaba así el éxito de su producto: «Las Bratz parecen más jóvenes, están vestidas más a la moda, y las niñas pequeñas tienen una muñeca diferente a la de sus hermanas».