Las marcas japonesas echan el resto en Ginebra para presentar «concept cars» Muchos de estos prototipos no verán la carretera, pero serán la base de otros automóviles.
01 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.En coches reales, es decir, de los que pueden circular, el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra está siendo más bien pobre, pues los fabricantes decidieron no presentar en esta muestra que hoy abre sus puertas al público sus bazas de cara al 2006. En lo que sí es espectacular es en esos coches que en realidad son un concepto de estilo, bocetos futuristas de vehículos que, aunque quizás nunca salgan a la carretera, servirán de inspiración a coches familiares, deportivos, recreaciones o incluso caprichos que costarán cientos de miles de euros. Los llamados concept cars son también la mejor muestra del trabajo intenso que están haciendo los departamentos de investigación de los grandes constructores mundiales. A la cabeza, en Ginebra, sin duda están los japoneses, con Toyota, Honda y Nissan como grandes baluartes, aunque también los europeos y fundamentalmente los pequeños constructores, con la colaboración de acreditados diseñadores, como Pininfarina, Bertone o Giugiaro. Todos ellos han exhibido automóviles realmente inéditos que nos hacen soñar con un futuro en el que nos moveremos con hidrógeno, energía eléctrica, solar o aire comprimido, lo que nos permitirá prescindir de los combustibles tradicionales derivados del petróleo, que tantos problemas están causando, especialmente en la preservación del medio ambiente. La imaginación desbordante de los departamentos de ingeniería llega a crear grandes coches con las formas más inverosímiles, con soluciones realmente ingeniosas para acomodar a varias personas. Otras veces, como en el caso del gran Tramontana, diseñado en Cataluña, solamente hay sitio para el conductor, situado en posición central. Son coches en los que se mezclan los principios de aerodinámica de los fórmula 1 y las grandes dimensiones de las berlinas de lujo, con puertas que se abren enfrentadas, en alas de gaviota o incluso levantándose todo el frontal, mediante un toque en la llave del contacto. El futuro se nos presenta ya en Ginebra, ayudándonos a soñar y a confirmar que los autos de las películas pueden ser una realidad.