Cómo conseguir que el coche beba menos

La Voz F. T. | REDACCIÓN

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Un uso racional del vehículo y una conducción inteligente pueden reducir el consumo de combustible Un conductor puede ahorrarse 160 euros de media al año si maneja adecuadamente su automóvil

21 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Se puede ahorrar combustible en función de cómo conduzcamos? Según un cálculo realizado por la Dirección General de Tráfico, cada conductor dispondría de unos 160 euros más cada año -recorriendo los mismos kilómetros- si respetara una serie de normas cuyo objetivo es conseguir que el consumo de nuestro coche sea el menor posible. En el año 99, el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE) realizó una prueba con dos coches de la misma marca y los mismos litros de gasolina. Conduciendo con cuidado, el automóvil consumió 9,8 litros a los cien kilómetros; cuando el manejo fue agresivo, esa cifra se elevó hasta los 17,5. Estos son algunos consejos para evitar que el coche trague de más. Consumo cero. Circulando en cualquier marcha, sin pisar el acelerador y por encima de 1.500 revoluciones por minuto, a unos 20 kilómetros por hora, el consumo es nulo, en aquellos coches fabricados a partir de 1993. Al arrancar. Conviene arrancar el motor sin pisar el acelerador y utilizando la primera marcha sólo para iniciar el movimiento. Ante un obstáculo. Si hay que reducir la velocidad, se aconseja levantar el pie del acelerador y dejar rodar el vehículo por inercia, con la marcha engranada. La conducción anticipada es fundamental. Al repostar. Consumir la gasolina del octanaje establecido por el fabricante. Llenar el depósito por la noche; los surtidores sueltan más gasolina cuando las temperaturas son más bajas. Conviene también acudir a gasolineras con mucha gente, que recargan sus tanques regularmente, lo que significa que su gasolina es más fresca y tiene mayor potencia. En ciudad. Deje el coche en el garaje si va a realizar trayectos cortos. En ciudad, el consumo puede llegar a ser de 20 litros cada cien kilómetros, el doble que en carretera. Al cambiar de marcha. Se recomienda usar la primera sólo para arrancar; cambiar a segunda a los dos segundos o a los seis metros, aproximadamente; meter tercera a partir de los 30 kilómetros por hora; cuarta, a partir de los 40, y quinta, por encima de 50. En general, conviene circular en marchas largas y a bajas revoluciones, incluso en ciudad, siempre que sea posible.