Marina Valdés, presentadora de «Más vale tarde», atropellada al salir del trabajo: «Sentí de verdad que me iba a morir»
TELEVISIÓN
La periodista de La Sexta está de baja tras un aparatoso accidente al cruzar una calle por el paso de peatones: «Caí con un golpe muy seco y recuerdo abrir los ojos y tener el bordillo de la acera a nada, a un centímetro»
10 feb 2026 . Actualizado a las 14:37 h.La periodista Marina Valdés no olvidará fácilmente la semana pasada. Tras acabar su jornada laboral, la presentadora de La Sexta salió del plató de Más vale tarde y, al abandonar las instalaciones a las 8 de la tarde, sufrió un aparatoso accidente de tráfico, cuando un coche la atropelló y la hizo caer sobre la carretera. «Recuerdo que, en el momento en el que estaba en el aire, pensé: "Esto es una..."», rememora la comunicadora en una entrevista en la revista ¡Hola! en la que repasa el incidente que, por suerte, tuvo final feliz. «Yo sentí de verdad que me iba a morir, porque sentí un golpe muy fuerte y me vi en el aire», dice sobre un suceso que solo puede definir como «muy dramático».
Valdés salía de su trabajo, como siempre, a la misma hora, y se dirigía a la parada del bus. Con tan mala suerte de que, en esa ocasión, el autocar ya había pasado antes del horario habitual. Por eso, una compañera le ofreció acercarla a casa. Ante eso, la presentadora cruzó la calle por el paso de cebra, comprobó que no venía nadie y aprovechó para mandar un audio. Un acto insignificante que supuso un error que no olvidaría. «Terminé de mandarlo, de eso que levantas el dedo de la nota de voz, y vi perfectamente, recuerdo supernítido, el momento del impacto», cuenta. Aunque estaba ya terminando el paso de peatones y a punto de subirse a la acera, era ya demasiado tarde. «Me dio como mucho fastidio pensar que me iba a morir por no haberlo visto», lamenta. Tenía el coche encima, y sufrió un impacto en la cadera derecha que la levantó de costado.
En ese momento, saltó por los aires mientras, instintivamente, solo pensaba en cómo evitar la gravedad del golpe. «Pensé en la cabeza, en protegerla y, de hecho, caí como de costado» destaca. «Caí con un golpe muy seco y recuerdo abrir los ojos y tener el bordillo de la acera a nada, a un centímetro». En cierta forma, respiró aliviada, consciente de que había estado a punto de sufrir un percance mucho mayor. Los momentos inmediatamente posteriores son difusos. No es capaz de recordarlos perfectamente. Pero, sin pensarlo, se sentó sola en la acera y se incorporó. Justo en ese instante, no sufría dolor. «Dicen que es por la adrenalina, que aunque tengas el cuerpo destrozado uno es capaz de hacer eso», indica.
Pero ese efecto iba a durar poco. Lo peor vino entonces. Cuando hizo ademán de levantarse, sufrió de repente una oleada de dolor brutal. «Un dolor que yo no había sentido en mi vida», reconoce sobre esa sensación que tuvo antes de perder el conocimiento durante unos segundos. «Una vez más, pensé que me iba a morir otra vez», indica sobre el momento de pánico. La policía local y la ambulancia no tardaron en llegar, y la trasladaron al hospital Reina Sofía, muy cerca de su lugar de trabajo. «Se ve que me preguntaron qué sentía y yo decía que mucho mareo, mucho dolor y que tenía mucho miedo», recuerda.
Por suerte, no hubo nada que lamentar, y el traumatólogo le dijo que milagrosamente, no había nada roto. «En una colisión así, en la que no hay frenazo previo y te llevas el impacto directamente, y más en la cadera, es muy fácil que se desplace la pelvis. Y cuando se desplaza la pelvis lo que pasa es que te desangras internamente», asegura, sobre lo que le comentaron los médicos.
De momento, la presentadora sigue de baja, que se va revisando semana a semana, en función del avance de la rehabilitación. «Los médicos coinciden en que, pudiendo haber sido una desgracia, he tenido una suerte tremenda en todos los sentidos», celebra la periodista.