Así es Rosa Rodríguez, la hija de la emigración que logró con «Pasapalabra» devolverles a sus padres su sacrificio
TELEVISIÓN
La coruñesa, nacida en Argentina y de padre gallego, logró un premio histórico de 2.716.000 euros. ¿Serías capaz de completar el Rosco de Rosa de «Pasapalabra»?
06 feb 2026 . Actualizado a las 10:03 h.Con dulzura y una perenne sonrisa, Rosa Rodríguez se sentó en la Silla Azul de Pasapalabra un ya lejano 19 de noviembre del 2024. Era una época en la que Manu, entonces gran favorito, encadenaba rivales diferentes cada día. Pero esta vez era diferente. La nueva aspirante había llegado desde A Coruña para quedarse. Tras superar a su rival, Natalia, en la prueba que daba acceso al programa, Rosa entraba oficialmente como concursante contra un contrincante con el que acabaría haciendo historia como la pareja de rivales más longeva.
«Siempre pienso que la razón por la que estoy aquí hoy es porque mis padres, cuando yo era pequeña, sacrificaron todo», dijo como dedicatoria a sus progenitores antes de comenzar el Rosco, por entonces con un bote de 880.000 euros, frente a los 2.716.000 euros que ganó. Los detalles de su historia familiar a la que ya hacía mención en su estreno los reservaría para más adelante. La coruñesa había nacido el 18 de octubre de 1993 al otro lado del océano, en la localidad argentina de Quilmes. Era una hija de la emigración gallega. Su padre, nacido en Galicia, había emigrado de niño a Argentina.
Cuando tenía 7 años, en el 2001, su familia tomó la decisión de regresar a la tierra de sus antepasados. Ella, junto a sus padres y sus tres hermanos se mudaron a Galicia, y fue en A Coruña el lugar donde se asentó. Sociable, aunque tímida e introvertida, la coruñesa de adopción se define como amante de la lectura, del dibujo de la naturaleza, del deporte —jugaba en un equipo de fútbol de pequeña— y, sobre todo de la cocina. Por ello, reconoce que su sueño es hacer quesos y explorar las masas, ya que su padre era pizzero.
Pero su carrera laboral la orientó hacia las lenguas y la enseñanza. Licenciada en Filología Inglesa, y con másteres en Lingüística, otro en Educación y un tercero en Neurociencia aplicada a la educación, trabaja actualmente como profesora de español como lengua extranjera para estudiantes internacionales.
Reconoce que entre sus grandes pasiones está la de aprender constantemente cosas nuevas. Una curiosidad que hizo que su madre la animase a participar en Pasapalabra. Era un programa que ella veía ya como niña, cuando lo presentaba Silvia Jato, y ella había dicho que de mayor iría. Muchos años después, ya durante la pandemia, que pasó con sus padres, la hora del concurso, recién aterrizado a Antena 3 de la mano de Roberto Leal, se convirtió en parte de la liturgia familiar, de esos momentos que compartían cada día. Tras repetírselo muchas veces, su madre la convenció.
Era diciembre del 2020 cuando tomó la decisión final de prepararse a conciencia. «Ni de lejos imaginaba, desde luego todo lo que aquella decisión conllevaría», confesó Rosa mucho después, cuando, tras superar la Silla Azul, comenzó un camino meteórico que la ha llevado a lograr un premio histórico en lo metálico y en lo emocional, porque, con él, podrá cumplir su mayor objetivo: devolverles a sus padres todo lo que han hecho por ella.