Cantante y sonante

Beatriz Pallas ENCADENADOS

TELEVISIÓN

Los negocios son los negocios. A Bertín Osborne y a la productora de su programa una cadena privada les ha ofrecido multiplicar el sueldo de TVE hasta un importe que la pública ni podía ni debía pagar, por más que le duela haber servido para convertir al cantante en el hombre del año, haber promocionado su disco con un especial navideño para él solo y haber sido cantera de un éxito que explotarán otros. La luna de miel y bonanza que atravesaban Bertín y TVE ha acabado como una telenovela de sobremesa, pero no es la primera vez que la fuga de cerebros televisivos se produce en esa dirección, no siempre con el mismo resultado. A Arguiñano la aventura le salió bien; José Mota ha vuelto a TVE.

Sería bueno preguntarse ahora si muchos de los invitados que han contribuido a dar lustre a En la tuya o en la mía habrían abierto igual sus corazones sin la pátina de seriedad y servicio público que otorga el número uno del mando. En su nuevo hogar, Bertín solo tendrá que rendir cuentas a los audímetros y sumar cuanta más audiencia mejor, con una prima de mil euros por cada décima que supere el 18?%. También podrá mostrar, ya sin disimulo, las marcas de tabletas, cuchillos cerámicos o mesas de ping pong como la de Bibiana Fernández. La morada de Bertín se convertirá ahora en un moderno hotel-boutique.