Estas serán las Navidades de Star Wars también en televisión. Telecinco se ha sumado con agilidad a la conmoción en la Fuerza y dedicará un ciclo a las viejas películas, con programas especiales como el de anoche. Partidarios de Skywalker y recién llegados a la saga apuran el paso para ponerse al día en el árbol genealógico de maestros Jedi antes de enfrentarse al nuevo despertar. Lo demostró un canal efímero que Movistar+ dedicó al universo de Lucas y que, en solo quince días, batió récords en la plataforma.
Ayer, La amenaza fantasma fue una de las conversaciones estrella de la sobremesa en las redes sociales, si bien, con ese título elocuente, la charla acabó acogiendo a quienes padecían síndrome de abstinencia política en la jornada de reflexión.
La urgencia para acudir al cine cuanto antes para ver el séptimo episodio responde a una redonda estrategia de márketing, pero es también un aviso a navegantes. Retrasar la visita es exponerse a que alguien, con solo tres palabras, le estropee a uno el momento cumbre. Miles de fans están ahora mordiéndose la lengua mientras esperan a que se levante la veda para hablar abiertamente del ambiguo sentimiento que deja esta película edípica. Tanto ha querido Abrams retornar al espíritu original que ha construido Una nueva esperanza 3.0 a la medida de sus fieles y en la que hasta los nuevos personajes son, en la ficción, admiradores secretos de esas viejas leyendas que recorren la galaxia.