El futuro era esto

Tamara Montero
Tamara Montero CUATRO VERDADES

TELEVISIÓN

El futuro llegó ayer. 21 de octubre del 2015. Doc y Marty se subieron al Delorean y quemando condensador de fluzo a tope, aterrizaron en Hill Valley. Y el futuro era esto. Los políticos, en un brote de psicosis electoral, se apresuran a inaugurar hasta la cisterna de su cuarto de baño. Cataluña, en pleno órdago soberanista, se descubre como un melón podrido por dentro. La corrupción salta desde cualquier esquina con los nombres más variopintos. Gurtel. Púnica. Los ERES. Pokémon. Patos. Los neandertales siguen caminando sobre la faz de la tierra. Pero los hemos encerrado en Guadalix de la Sierra para verlos a través de una pantalla. Miles de personas libran una guerra, la de sobrevivir un día más, hacer un kilómetro más, cruzar una frontera más, mientras un puñado de dirigentes reparten cuotas de refugiados con la misma soltura que cuotas de jurel. Hay aeropuertos que son de las personas. En ellos no aterriza ni un solo avión. El que fue calificado el mejor ministro de Economía de la historia de España supuestamente defrauda a Hacienda hasta lo que cobra por conferencias. La sociedad se sostiene en la incultura general y todavía hay que acudir ante el juez para reclamar una muerte digna. Ni coches voladores, ni comida deshidratada, ni refrescos que salen del interior de la mesa del bar ni deportivas que se atan solas. Bienvenido, Marty, al 2015. Bienvenido al futuro.