Las series también reciclan

pablo gracia, b.p. REDACCIÓN / LA VOZ

TELEVISIÓN

Objetos omnipresentes

Varias piezas de atrezo aparecen de forma recurrente en diferentes ficciones desde hace años. Localizaciones y prendas de vestuario también se repiten

09 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

En una secuencia de Downton Abbey, Lady Grantham (Elizabeth McGovern) aparece luciendo un collar rematado en lo que parecen tres gemas con forma de perla. Hasta ahí todo normal. Retrocedamos ahora hasta 1996, casi dos décadas en el tiempo, en concreto al telefilme Emma. El personaje principal, interpretado por Kate Beckinsale, emerge en escena portando un collar. ¡Sorpresa! Sí, es la misma joya. ¿Qué ha pasado? ¿Un gazapo de producción? No. La realidad es que ese collar lleva varios años apareciendo en diferentes productos de ficción. Las actrices Moira Redmond, Sian Phillips y Geraldine Somerville lo han llevado en las series The Wingless Bird y The Aristocrats (Phillips y Somerville lo alternaron en esta última). La joya también ha dado el salto al cine: apareció en el cuello de Julia Roberts en Notting Hill, cuando el personaje interpretado por la actriz rodaba una escena de época.

El fenómeno no es nuevo. Un mismo ejemplar de periódico lleva desde 1987 informando a multitud de personajes de ficción en series como Matrimonio con hijos, Mujeres desesperadas, Modern Family e incluso películas como No es país para viejos, de los hermanos Coen. En todas ellas aparece alguien con el diario en sus manos. ¿Casualidad? Claro que no. Los estudios encargaron el diseño del periódico, totalmente ficticio, a la compañía de atrezo The Earl Hays Press con el objetivo de evitar las posibles demandas por derechos de autor de anunciantes y empresas periodísticas reales.

En España también se apuntan a esta curiosa costumbre. En la vieja Amar en tiempos revueltos, de TVE, y su secuela Amar es para siempre varias actrices lucieron el mismo vestido.

Los objetos no son los únicos elementos que se repiten en las series y películas norteamericanas. El antiguo Bank of America de Los Ángeles, en la 650 South Spring Street, ha sido el escenario de ficciones como Seven, La máscara o la serie 24.

Todos los números de teléfono empiezan por 555

En los años sesenta, Hollywood llegó a un acuerdo con las compañías telefónicas para que los números que aparecieran en cine y televisión comenzaran siempre por el prefijo 555 seguido por cuatro cifras. El objetivo era evitar que espectadores impertinentes llamasen a números de teléfono que existían en realidad. Hoy ese sistema permanece vigente. El teléfono de los Cazafantasmas, por ejemplo, es el 555-2368, y el de la casa de Tony Soprano, el 555-0157. Uno de los casos más repetidos se da en Los Simpson. Los seguidores de la serie llevan años pasándoselo en grande con las bromas telefónicas de Bart al 555-0000, número correspondiente a la taberna de Moe.

El grito de Wilhelm

Los efectos de sonido tampoco escapan a este curioso fenómeno. Desde 1951, una pista sonora es utilizada recurrentemente por los directores más prestigiosos de Hollywood. El efecto es conocido como el grito de Wilhelm y fue grabado por el actor Sheb Wooley. Se escuchó por primera vez en la película Tambores lejanos y adquirió ese apelativo en 1953, debido al nombre del soldado que lo profería en el filme La carga de los jinetes indios. La pista se archivó en el banco de sonidos de la Warner Bros hasta que George Lucas la rescató en 1977 para incluirla en La guerra de las galaxias. Desde entonces, multitud de nostálgicos realizadores lo han usado a modo de guiño en más de 120 películas. El récord lo tiene Quentin Tarantino, quien ha incluido el sonido en Reservoir Dogs, Kill Bill, Death Proof y Malditos bastardos.