¿Aqué edad pueden los niños empezar a ver el Telediario? Cientos de listas etiquetan a los padres en función de su fórmula, casi nunca acertada, para enfrentarse a la crianza: demasiado autoritarios, excesivamente protectores o sobradamente permisivos. La tolerancia ante la televisión es también uno de los factores que clasifica a las familias y distingue entre aquellas que fomentan que los hijos convivan desde pequeños con las malas noticias y aquellas que se abalanzan sobre el mando para cambiar de canal cada vez que el espanto asoma.
Competencia estableció ayer siete categorías de edad para los programas en función de los contenidos potencialmente perjudiciales y el realismo o la frecuencia con que se muestran. A pesar de las infracciones y la mezquindad de algunos programas, la televisión va camino de convertirse en el medio que más confianza ofrece a los padres. Entre otras cosas, porque un niño pequeño no suele zapear para salirse del bucle que marcan sus canales temáticos. Pero este aparato, que antes era el premio gordo por buen comportamiento, se está quedando en la pedrea, relegado poco a poco a segunda opción de la lista de recompensas. Si hay margen para elegir, las nuevas generaciones se quedan sin dudar con la gratificación de las nuevas tecnologías, donde ningún organismo regulador pone límites.