Pedro García Aguado: «Yo con el deporte me drogaba»

El campeón olímpico habla de su adicción y de su rol televisivo


A Coruña / La Voz

El famoso Hermano mayor no defrauda en las distancias cortas. Tampoco tiene tapujos al describir su adicción. La figura tiene muy poco de personaje y mucho de persona, y es que Pedro García Aguado es justo lo que parece. Aprovecha su fama para ayudar a los que se pierden por el camino, y para eso precisamente se acercó ayer a A Coruña. Impartió una charla que se repite hoy, a las 19 horas en el centro comercial Espacio Coruña, para orientar a los adolescentes y a sus familias.

-Estamos acostumbrados a verlo como profesional, pero no en su faceta de padre. ¿Qué métodos utiliza para evitar que sus hijas caigan y se dejen llevar?

-Lo que aplico en la educación de mis hijas es aprender de los errores. Aprendo de lo que en mi caso mis padres no supieron hacer de otra manera. Se separaron, y no fue una separación muy amistosa. Yo tengo dos separaciones a mis espaldas, y lo que hago sobre todo es que mis hijas no paguen mis errores. Llegar a todo tipo de acuerdos para que mis hijas no sean las víctimas de un problema que está siendo muy común en la sociedad.

-¿Se hace un seguimiento de los casos?

-Sí, de algunos casos sí se hace. De otros ya no, porque esto empezó en el 2009. Hay chavales que ya no sé dónde están ni cómo. Más o menos estamos un año con cada uno de ellos, siguiendo sus casos y orientándolos.

-Ayuda a niños y adolescentes, pero también a gente de más edad.

-Tengo dos áreas de actuación. La primera es el trastorno de conducta en el ámbito doméstico, que son estos chicos de entre 12, 10, 5, 6 y 7 años junto con los adolescentes. Luego tengo los trastornos de adicción.

-Hay muchos casos de familias con un adicto adulto que delinque o acosa a los padres. ¿Qué les aconsejaría?

-Siendo mayor de edad, e incluso menor, tiene que ser un ingreso voluntario. Hacemos estrategias con la familia a las que llamamos «el amor duro», que significa decir «hijo mío, yo te quiero mucho pero no te voy a permitir que te mates. No entras en casa hasta que no te recuperes, y yo te voy a ayudar».

-Con su experiencia de 10 años limpio ¿se tienen tentaciones?

-Si el adicto deja puertas abiertas, sí. Lo importante es que no te olvides nunca de que eres un enfermo adicto, lo que quiere decir que no vas a controlar con la sustancia. No puedes dejar la puerta abierta a una copa, no puedes tomar nada de nada.

-A muchos ex fumadores les da asco oler el tabaco. ¿Ocurre lo mismo con otras sustancias tiempo después de dejarlas?

-Para mí el exfumador al que le dé asco oler el tabaco es un exfumador que no ha asumido muy bien su rol. Suele producir rechazo si te acuerdas de los desastres. A mí me llegó por Twitter el otro día una bolsa de cocaína de unos graciosos que me dijeron «Pedro, ¿nos ayudas a acabar con esto?». Y me produjo rechazo, me produjo sudores.

-¿Se aferró al deporte para dejar su adicción?

-El éxito no te enseña cosas que te enseña el fracaso. Yo con el deporte me drogaba. Nunca me veía lo suficientemente grande, lo suficientemente fuerte. Seguí haciendo deporte pero a una intensidad mucho menor, no tan competitivo. Me retiré del waterpolo porque estaba muy asociado al consumo. Así que sigo vinculado al deporte de salud, el fitness y estas cosas. Pero lo que menos hago es deporte, lamentablemente. Debería de hacer más.

-¿Habrá sexta temporada?

-La cadena está muy contenta con las anteriores. Pienso que seguramente nos ofertarán que sigamos.

-¿Cómo se encuentra el conflicto con La Sexta y la denuncia que le interpuso?

-Aquí el problema es que yo no he incumplido ningún contrato, como se está diciendo. Y eso es lo que más me puede molestar, que la gente mienta sobre una cosa que está tan clara. Ya veremos cuando salga el juicio quién tiene la razón.

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