Presentadores y humanos


Hasta hace no muchos años, uno podía dudar de que los presentadores de informativos tuvieran piernas y hasta creer que eran capaces de memorizar innumerables datos como Phenomenon. Luego nos los encontramos de cuerpo entero -y yo a alguno por los pasillos con chaqueta, corbata, bermudas y chanclas- y nos enseñaron que leían en una chuleta apuntada en la cámara.

Matías Prats contribuyó a desarmar el cliché de busto parlante con sus chascarrillos y su humor entre líneas. Y hay hasta quien no ha podido evitar algún contagioso ataque de risa, como mi compañero de TVG Alfonso Hermida. Pero por mucho que la figura del presentador de informativos se haya humanizado, aún nos sorprende verlos metiendo la pata o siendo víctimas de algún contratiempo.

El último ha sido David Cantero, el presentador de informativos Telecinco, que se quedó sin voz justo al avanzar las noticias del día. Eso sí que es un titular. El periodista, aún con la voz entrecortada, tuvo que pedir disculpas y dar paso a una Sara Carbonero casi tan estupefacta como cuando Iker Casillas le plantó el beso. En este tampoco hubo lengua, apenas unos aspavientos, como los que hace el bañista que pide auxilio entre las olas. Una vez socorrido volvieron los bonos, las primas de riesgo y los tipos de interés. Cantero es uno de ellos.

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