Eva Hache presentará la gala de los Goya

m. l. madrid / colpisa

TELEVISIÓN

Los premios Goya cambian de rostro. Eva Hache toma el testigo de Andreu Buenafuente y será la conductora en la vigésima sexta gala de entrega de los grandes premios del cine español. Será el próximo 19 de febrero en el Palacio de Congresos de Madrid, con la televisión pública en directo, como siempre, y a través de Internet. Ni la humorista ni el presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho, que la reclutó, quisieron o pudieron avanzar ayer nada de una gala para la que prometieron «ritmo, entretenimiento y glamur».

Por más que las comparaciones sean odiosas, Eva Hache reconocía que su antecesor Andreu Buenafuente «dejó el listón muy alto», pero que ella, con su atlética disposición, piensa «saltarlo al estilo Fosbury». «Las dos galas que condujo Andreu fueron fantásticas y televisivamente interesantes», reconoció una Eva Hache «muy contenta con este encargo, que es para mí un grandísimo honor».

Prometió que la gala «será divertida y entretenida», y que tratará de hacer «un programa con ritmo, porque esto, no lo olvidemos, esto es un programa de televisión al que se critica como tal», dijo. Ella no intervendrá en un guion del que no sabe nada, para el que «no hay tema ni título». «No sé escribir, y sé leer de milagro, lo suficiente para maltratar lo que los guionistas, que me conocen bien, escriben para mí», bromeó. Dio por supuesto que el leit motiv de la gala «será el cine» y advirtió que la gala «no es momento para transgresiones».

Tratará la humorista de que la ceremonia no caiga en el tedio, aunque sabe que muchos premiados se «escabechan» y tienden a convertir el acto en un momento de plomo, «aburriendo al espectador». «Es importante que los premiados tengan su tiempo y lo tendrán» promete esta facunda showoman, capaz de poner buena cara a las peores circunstancias. Así, zanjó con una franca sonrisa un asunto muy serio, el de las amenazas de muerte que recibió a través de Twitter. «No temo por mi integridad física y esperemos que no haya ningún imprevisto, que ningún locuelo tipo Jimmy Jump salte al escenario», deseó.