Opositando para «GH»

TELEVISIÓN

Vale que estamos en crisis, pero la cifra es escandalosa: hay más de 70.000 aspirantes a Gran Hermano. Es decir, en España existe toda esa cantidad ingente de personas soñando con meterse con otras en una casa decorada por Ikea, durante unos cuantos mesecitos para hacerse un hueco en la televisión o montar un bareto con el aliciente de «es del exconcursante de GH». Así que ya me los he imaginado como verdaderos opositores, porque la criba tiene que ser de una gran dureza sociológica para ese jurado-tribunal en busca de la combinación culo-abdominales, friquismo, marginación a lo perroflauta o choni de barrio. Por eso desde aquí propongo que, ya que cada vez son menos las oposiciones en Galicia, aprovechemos las instalaciones de Silleda para darles esa utilidad que los ciudadanos buscamos a toda construcción cuando está hecha. Y a los aspirantes, que se estudien bien el temario, que los espectadores de reality tienen hoy una exigencia muy alta con tanto docu coach, coach, court show y sucedáneos. Que se trabajen el tema dentro, pero también fuera de plató, con la máxima de «Amarás a la Milá porque te conviene», y si cae Platón, la respuesta al clásico de siempre: «Un buen edredoning, que en la casa se magnifican los sentimientos».