Sentirse acorralada

Beatriz Manjón

TELEVISIÓN

27 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Hace unas semanas recibí la llamada de un representante preguntándome si podía proponer mi nombre para una nueva edición del reality La granja, un proyecto que está preparando Telecinco. Yo, que no he sido nunca de campo y he intentado mantenerme siempre alejada de los cerdos, le dije amablemente que no.

En primer lugar, porque, afortunada o desafortunadamente, tengo una cosa llamada pudor que me impediría dejarme grabar durmiendo o comiendo. Segundo, porque, fuera de Galicia, me conoce mi familia y poco más, así que mi presencia no tendría interés para el público, más allá de ser vacilada por Jorge Javier Vázquez y juzgada por un corrillo de inmisericordes colaboradores. Tercero, porque siempre he creído que a este tipo de programas ha de irse cuando no se tiene nada que perder.

Por eso, de ser cierto que Mayra Gómez Kemp estará entre los VIP de la nueva edición, quiero pedirle que cuente 1, 2, 3 y se lo piense. Terminar su carrera removiendo estiércol me parece un suicidio profesional y personal, y acabará viéndose, como reza el nuevo título del espacio, «acorralada». Retirarse a tiempo sigue siendo una victoria. Si alguna vez no me lo aplico, recuérdenmelo.