Adiós al Zurbarán

Beatriz Manjón

TELEVISIÓN

Me enfrenté al último capítulo de Física o química con cierto temor a que todo hubiera sido un sueño y se me apareciera Resines como nuevo profesor de Educación para la Ciudadanía. Pero no, el final era real. Tras siete temporadas y 77 capítulos, los profesores y alumnos del Zurbarán se despedían de Antena 3, a la americana -como la mayoría de sus tramas, incluido el tiroteo que remató en discurso pro-Orgullo-, tal vez pensando en repetir en la escuela Neox. Yo, particularmente, me quedo más aliviada. Y es que sentía que FoQ me había negado la adolescencia, esa época en que tras cada capítulo, sobre todo en las últimas temporadas, tenía la sensación de no haber vivido, porque ni experimenté con drogas, ni me quedé embarazada, ni le propuse tríos a mi primer amor, ni me lie con ningún profesor, ni intenté pagarme los estudios bailando en el Bar Coyote. Claro que la irrealidad parece ser un denominador común de las series para adolescentes, solo hay que desempolvar un par de capítulos del clásico Sensación de vivir. Los que echen de menos el culebrón púber tendrán que conformarse con la versión adulta, SoS: Sálvame o Supervivientes.