«No se sabe a qué edad, pero en algún momento Raphael entra en tu vida»

Rafa Pontes MADRID/COLPISA

TELEVISIÓN

04 oct 2010 . Actualizado a las 19:39 h.

Un grande no podía dar vida a alguien tan grande como Raphael, así que han hecho falta dos monstruos de la escena, cada uno en su generación, para conseguir que la vida de este artista sublime nacido en Linares fuera creíble. Juan Ribó y Félix Gómez se van alternando en la pantalla en dos etapas distintas de la vida de Raphael dentro de la miniserie que Antena 3 estrenó el martes pasado y que finaliza esta semana.

-¿Es muy complicado meterse en la piel de alguien que está vivo y tan cerca?

-A mí me daba envidia sana el papel de Félix, en el sentido de que lo mío era un compromiso muy grande que me obligaba a meterme a estudiar libros que escribió él sobre su viacrucis de la enfermedad, no su parte gestual como cantante. Eso sí, veía que era un reto muy interesante, por la decadencia física y de la enfermedad.

-¿Qué controlabas de Raphael antes de llegar aquí?

-No se sabe a qué edad, pero en un momento dado Raphael entra en tu vida, porque lo ves, por Nochebuena, en televisión... Hay una cosa impresionante en el personaje de Raphael, esa entrega y amor a su trabajo que le ha hecho luchar y vencer a la muerte como un guerrero. Es una persona que sale al escenario y que está como en un estado interior de una energía impresionante, está en conexión con algo que le mueve y eso es lo que llega a la gente.

-¿Cómo fue, después de tanto estudiarlo, la primera vez que tienes delante a Raphael?

-En mi caso fue en el teatro Lara. Estaba rodando el principio de la película y la verdad es que fue una situación muy cómoda: enseguida hubo una gran fluidez de trato. Él es un hombre que va mucho al teatro desde hace años, siempre ha ido a ver funciones En fin que no era una persona ajena a mi vida, a mi estructura de vida social y fue una relación muy cómoda y luego dijo: «Me voy para no condicionaros».