La intéreprete está encantada con que su personaje en «Mujeres desesperadas» sea una máquina de provocar carcajadas en esta nueva temporada
30 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Con un vestido rojo y unos tacones de vértigo, Hatcher aparece en el hotel de Los Ángeles feliz por el éxito que ha vuelto a conseguir Mujeres desesperadas tras dos años de resultados modestos. En su sexta temporada, la serie regresó a la segunda cadena de TVE para sorprender al público con las aventuras de sus protagonistas.
-¿Le sorprendió el cambio que ha dado «Mujeres desesperadas» en las dos últimas temporadas?
-Creo que ha sido fantástico, aunque un auténtico riesgo por parte de su creador, Marc Cherry. Cuando uno cuenta con buenos guionistas el resultado siempre es un éxito. Yo la llamo a esta la nueva era de Mujeres desesperadas . Los personajes se enfrentan a problemas diferentes que antes, y las protagonistas tienen vidas que no se parecen en nada a la etapa anterior de la serie.
-Está en su sexta temporada y dicen que cada vez más cerca del final.
-Me encantan los episodios de esta nueva temporada, no solo por lo que le ocurre a Susan, sino por cómo se relacionan todos los personajes. Las historias son impredecibles, frescas. El final de la serie es algo inevitable, pero todavía tenemos varios años de contrato.
-¿Es Susan el alivio cómico de «Mujeres desesperadas»?
-Creo que en todos los personajes se da esa dosis de cinismo, drama y comedia que todos tenemos en nuestras vidas. La comedia física provoca que Susan sea más divertida que las otras mujeres pero tal vez menos real. Susan es cómica y a mí me gusta entretener al público interpretándola porque sé que hago reír. Creo que incluso Marc Cherry admite que en algunos momentos mi personaje ha estado un poco en el limbo, ha incluido cosas en su vida que no iban a ningún sitio y por esa razón su camino es independiente al de las otras mujeres.
-¿Se parece en algo a Susan?
-Soy como Susan, una madre entregada, pero mi estilo no se parece en nada al de mi personaje. Si no, estoy segura de que me quitarían a Emerson, mi hija. Susan no es tan mala pero somos muy distintas.
-¿Qué tipo de madre es usted?
-Buena. Lo he dicho muchas veces, he hecho muchos sacrificios por mi carrera, en mis relaciones, en mi vida personal, pero mi prioridad siempre ha sido mi hija. Jamás me he arrepentido de lo que he dado por ella porque es lo más importante para mí.
-¿Le gustaría que su hija compartiera su vida, que se convirtiera en actriz?
-Absolutamente no, esta es una profesión durísima. Creo que en la vida tratar de encontrar la felicidad es difícil, y si lo intentas dentro de esta industria es casi imposible.