El regreso del universo Cicely

La Voz REDACCIÓN/LA VOZ.

TELEVISIÓN

El pequeño universo de Cicelyn regresa a V Televisión, con la tercera temporada de Doctor en Alaska , una serie histórica.

Los dos nuevos capítulos que esta noche se emiten a partir de las 22.00 horas presentan una ciudad distinta. En Cicely se inaugura la estatua de Rick que Maggie había mandado hacer tras su muerte, aunque tanto ella como Joel piensan que la estatua parece un amuleto de la suerte. Aunque nadie quiere decir nada más en aquel evento, cuando Chris está a punto de finalizar el acto una recién llegada se lo impide. Quiere decir unas palabras y dice llamarse Joanne (Cathryn de Prume) y quiere agradecerles a todos lo que han hecho por Rick. Por sus comentarios todos se dan cuenta que ambos eran pareja y Maggie comienza a descubrir el pasado amoroso del que fuera su novio.

Joel se encuentra en su casa entretenido cuando descubre que Adam ronda su casa. Viene a buscarlo porque su mujer, Eva, con la que lleva nueve años, necesita un médico. Eva es hipocondríaca y cree que tiene todo tipo de enfermedades. Comienza una pelea en la que debe intervenir Joel.

En el segundo capítulo del día, el médico y Chris discuten sobre comida y alimentación por la calle, cuando todas las mujeres que se les cruzan saludan a Chris muy amistosamente. Joel se siente fuera de lugar cuando una de ellas incluso le pide a su amigo que la bese. Por su parte, Maggie visita a la oculista, quien le detecta un poco de hipermetropía por lo que cree que tiene presbicia, vista cansada, algo frecuente en personas en la treintena, pero Maggie solo puede pensar en que eso significa que ya es vieja.

Mientras tanto, Joel esta preocupado por los niveles de testosterona de Chris, por si eso puede estar afectándole en su relación con las mujeres. Todo está normal y recuerda una vieja historia que le contó y no puede llegar a creer. Chris desprende un olor maravilloso que atrae al público femenino pero que le complica la vida, por lo que suele alejarse de amigas y de mujeres casadas para no meter la pata.