A partir de las 22.00 horas, la cadena emite «La solución final», dirigida por Frank Pierson
13 ago 2010 . Actualizado a las 03:11 h.En la memoria de la infamia está fijada la fecha del 26 de febrero de 1942, cuando en plena Segunda Guerra Mundial tuvo lugar en Wannsee, a las afueras de Berlín, una reunión secreta de líderes del partido nazi junto a oficiales del III Reich para acordar la que sería tristemente conocida como solución final. La intención de los reunidos era liquidar lo que consideraban el problema de los judíos en la nueva Alemania, esa creada por la fuerte maquinaria militar que iba anexionando territorios por Europa. Decidieron enviar al exterminio en las cámaras de gas a seis millones de personas en lo que pasaría a ser conocido en los libros de historia como el Holocausto. Presidía aquella reunión el general de las SS Reinhard Heydrich, entonces responsable último de la seguridad del Reich.
A partir de las 22.00 horas, V Televisión presenta la película La solución final, que cuenta lo que pasó en esa reunión, con algunas de las grandes estrellas de la pantalla en una cuidada producción.
No es la primera vez que se dramatiza en imágenes aquellos acontecimientos, pero en el 2001, la prestigiosa HBO asumió coproducir con Gran Bretaña la cinta para televisión para la que contó con el ya veterano realizador Frank Pierson. Había debutado para el cine en 1976 con Ha nacido una estrella y Barbra Streisand en el reparto, curtiéndose como guionista a las órdenes de directores como Alan J. Pakula, Norman Jewison y Sidney Lumet, entre otros.
El oficio de Pierson se nota en La solución final , una película narrada a la manera clásica, sostenida sobre un guión que pretende ser fiel a los hechos históricos sin recurrir al recurso facilón del maniqueísmo y ayudada por una fotografía igualmente sin artificios a cargo de Stephen Goldblatt ( Cotton Club , entre otros filmes).
Reparto de primera fila
Pone la guinda un cuidado reparto encabezado por Stanley Tucci, Kenneth Branagh y Colin Firth, además de una medida dirección artística que, al margen de los valores dramáticos del filme, se confirma como documento por su rigor.
Al centrarse en la reunión mantenida en Wannsee, el guión saca partido al escenario único (la mansión y el salón principal del edificio) y opta por tratar con especial atención los diálogos para reflejar las motivaciones de aquellos que tomarían una decisión (realmente burocrática, como un trámite más durante una campaña militar?) que constituye una gran mancha en la historia contemporánea y cuyas consecuencias todavía se mantienen vivas. Se conoce que en principio no fue una decisión unánime y eso da pie al guión para algunos de los personajes, sobre todo al recreado por Branagh.