La cadena privada programa para las 22.00 horas una comedia protagonizada por Steve Martin
09 jul 2010 . Actualizado a las 11:10 h.En la larga tradición de actores de comedia norteamericanos, Steve Martin está entre los más curtidos y también entre los que más filias y fobias se reparte a este lado del Atlántico por su incontrolable tendencia al histrionismo. Aún así, Martin no es un chistoso cualquiera. Escritor, compositor y guionista, su popularidad le llegó a partir de la inagotable cantera del Saturday Night Live, en donde lució sus acreditadas aptitudes musicales aparte de dirigirlo durante un tiempo. Fue en 1979 cuando se estrenó en la pantalla grande con la comedia The Jerk , escrita por él mismo y dirigida por el veterano Carl Reiner, autor que lo tendría a sus órdenes en dos nuevas comedias, una de ellas Cliente muerto no paga (1982) estrenada en el Festival Internacional de Cine de Comedia de A Coruña y que presentaría el propio Steve Martin.
Desde entonces, su carrera osciló entre filmes logrados y con buena acogida crítica como Un par de seductores (1988), G ran Canyon (1991), La trama (1998) y Bowfinger (1999), junto a otros destinados sin complejos a sacar partida a la taquilla, como es el caso de su reciente incorporación al personaje de inspector Clouseau para la renovada La pantera rosa.
La comedia cuartelera Sargento Bilko se escribió para su lucimiento, dejando el papel antagonista para un viejo colega en el Saturday Night Live , el también cuestionado Dan Aykroyd. Realizada por el especialista en el género Jonathan Lynn, se limita a recrear un guión centrado en un veterano amo y señor de un cuartel en Kansas, que realiza todo tipo de trapicheos, saca de cualquier apuro a cualquier uniformado que se lo pida y además se dedica a las apuestas ilegales, que le aportan suculentos beneficios. Todo va a cambiar radicalmente cuando llega al lugar un mayor al que no le cae nada bien. Lynn deja a Martin absoluta libertad para vestir a su personaje, con todo su despliegue de recursos histriónicos, hasta el punto de anular al resto del reparto. El resultado es una comedia que cumple su objetivo de divertir y entretener al espectador deseoso de pasar el tiempo con una película sin plantear mayores exigencias, mientras provocaba el rechazo de la crítica.
Los gags se suceden sin descanso buscando la carcajada fácil sin otras pretensiones, como antes lo hicieron filmes como (salvando las distancias) ¿Qué hiciste en la guerra papi? (1966), MASH (Altman, 1970), ¿ Dónde está el frente (Jerry Lewis, 1990), El pelotón chiflado (Reitman, 1981) y tantas otras, bien ambientadas en retaguardia o bien en el propio frente bélico. Hollywood mantiene una nutrida nómina de filmes con apariencia de tomarse a broma una institución tan consolidada como la del ejército, aunque el Pentágono siempre se mostró alerta con las irreverencias.