El sistema es solo una variante de la televisión digital convencional. Contar con un aparato con ranura para tarjetas o un decodificador son los requisitos
17 ago 2009 . Actualizado a las 11:52 h.La rapidez gubernamental en aprobar la TDT de pago ha llevado a las principales asociaciones de usuarios y consumidores de España a criticar la falta de información sobre este nuevo sistema para recibir contenidos audiovisuales y sobre los requisitos básicos para poder recibir los nuevos canales.
Los pasos que hay que seguir son aparentemente sencillos y comienzan por tener adaptado el edificio familiar para recibir la TDT en abierto, ya que la modalidad de pago no es más que una variante del sistema digital que sustituirá totalmente al analógico en España en abril del próximo año. En Galicia, el índice de penetración de la TDT es actualmente del 61,6%, lo que significa que un 39,4% de la población todavía no ha realizado en sus viviendas la conversión del sistema analógico al digital, por lo que es imposible que pueda abonarse a los nuevos canales de pago.
El siguiente escollo que superar es saber si los televisores de un domicilio tienen posibilidad de recibir directamente los nuevos canales. Solo los de última generación, sobre un 2% del total existente, cuentan con una televisión con una ranura para poder insertar en ella las nuevas tarjetas que permitirán acceder a los contenidos de pago.
Si no se da este caso, es necesario adquirir un decodificador específico, ya que los convencionales que se han vendido hasta ahora - cerca de veinte millones de aparatos en toda España- no tienen esta opción.
El precio del nuevo decodificador oscila entre los cincuenta y los sesenta euros y servirá para sintonizar todos los canales de pago que oferten las seis empresas de comunicación que ya lo han solicitado, además de los convencionales. No habrá, por tanto más de este número en esta modalidad de comercialización de contenidos, atendiendo a lo establecido en el real decreto aprobado por el Gobierno. Se unirán a la oferta existente en abierto, de otros cuarenta, dependiendo de las autonomías.
Los denominados contenidos premium pueden variar en función de los objetivos de las empresas, pero se basarán en canales deportivos, como Gol TV, y probablemente cine de estreno, entre otras fórmulas.