Arqueólogos chinos confirmaron, tras cinco años de investigación, la existencia de una misteriosa construcción de 30 metros de altura sepultada en el vasto mausoleo del primer emperador chino, escoltado por los célebres guerreros de terracota. Según informó ayer la agencia estatal, Xinhua, la edificación está rodeada por muros escalonados y podría haber servido para que «el alma del emperador pasara a mejor vida». La recién hallada construcción está sepultada sobre la tumba principal y cada muro cuenta con nueve escalones, explicó Duan Qingbo, investigador del Instituto de Arqueología de Shaanxi, ciudad que acoge al mausoleo del primer emperador. Qin Shihuang (221-206 a. de C.) comenzó a reinar con sólo 13 años, fue el primer emperador que consiguió unificar el país y estableció su capital cerca de Xián, donde en 1974 un campesino descubrió los guerreros de terracota.