¿Y el cine diario?

M. ANXO FERNÁNDEZ

TELEVISIÓN

TEMA viejo, aunque no agotado. Primero llegaron las privadas y los catastrofistas anunciaron películas por un tubo, pero de calidad cuestionable. Con los años, pasaron a segundo plano excepto en fines de semana y honrosas excepciones. Hasta TVE se sumó a la desidia y olvidó sus grandes ciclos en La 2 para racanear oferta o insistir en desviar las mejores obras a horas intempestivas. Poco a poco, el cine derivó a (casi) residual para desconsuelo de cinéfilos. Los canales de pago y las digitales acabaron por trastocar el panorama. Ahora, la oferta de filmes a diario en los canales abiertos, alcanza niveles patéticos. Por razones de confusión meridiana (el cine continúa haciendo buenas cifras en laborables), las teles prefieren saturar el fin de semana con películas notables o pésimas, aunque las primeras suelen estar más mazadas que la jeta de Rocky Balboa, dejando al resto de días huérfanos de celuloide. Las excepciones son dos. TVG, que emite al menos un filme diario con un nivel medio muy aceptable, y ahora La Primera que anuncia Inolvidables del cine para la noche del martes, con títulos muy requetevistos . Los programadores debieran mudarse el chip. Aunque las audiencias se muestran tozudas con los clásicos, quedan muchas obras por revisar y poco manoseadas. Hay hambre de buen cine y su mejor síntoma es el bostezo provocado por la parrilla convencional.