Crónica
05 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Quien esté libre de pecado que arroje la primera piedra. Bajo esta premisa quedaba invalidada ayer en los EE.?UU. la polémica Ley de la Decencia en Televisión, después de que una de las cortes de apelación de la ciudad de Nueva York diera finalmente la razón a tres de los principales grupos mediáticos del país. Implantada hace apenas dos años, tras el escándalo provocado por el famoso destape de Janet Jackson en la Superbowl, la nueva regulación, diseñada por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), permitía al organismo multar con penas de hasta medio millón de dólares a cualquier medio «que utilizase lenguaje soez o explícitamente sexual en sus emisiones». Sin embargo, según el dictamen hecho público en la jornada de ayer «es imposible que la FCC pueda seguir aplicando esta legislación, ya que la naturaleza de su texto resulta incompatible con la libertad de expresión». Los dos jueces encargados de la demanda, que fue presentada colectivamente por los canales CBS, NBC y Fox, consideraron además que «la la ley excede los límites de la lógica y está divorciada con la realidad de hoy en día». Las palabrotas de Bush En el documento oficial el tribunal se refiere también al llamado «caso Bono», originado después de que el cantante de U2 utilizase una palabrota durante el transcurso de la gala de los Globos de Oro, retransmitida por la cadena NBC. A este respecto los magistrados consideran que «si bien su actuación no fue correcta, no se diferencia de otras realizadas por el presidente Bush o Dick Cheney a lo largo de su carrera». Concretamente, el líder republicano fue captado por las cámaras de televisión el pasado julio mientras le comentaba a Tony Blair que «había que acabar con esta mierda», en relación a la guerra del Líbano. Por su parte, el vicepresidente de EE.?UU. utilizó un término aún más grosero cuando un periodista le preguntó por el senador demócrata Patrick Leahy.