?l margen de las historias que se refugian en sus páginas, los libros atesoran un gran valor estético. De hecho, a menudo es la apariencia exterior, igual que en otras relaciones humanas, la que inicia el romance entre la literatura y el lector. Como siempre, será el contenido el que tenga la última palabra. Con el propósito de reivindicar un aspecto tan fundamental en la industria editorial como es el trabajo de los diseñadores gráficos, el madrileño Círculo de Bellas Artes acoge hasta el próximo 17 de junio la exposición Listos para lee r, organizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y la Sociedad Estatal DD i. A través de una selección de 400 libros publicados en los últimos siete años por editoriales nacionales, entre las que se encuentran las gallegas Xerais y Kalandraka, la muestra ofrece un colorido mosaico de lo mejor de un oficio que ha colocado a España en una posición destacada dentro del panorama internacional. «Está entre las cuatro primeras potencias editoriales del mundo y entre las tres primeras en lo que se refiere al diseño», afirma Enric Satué, comisario de esta iniciativa que ya ha sido vista en Nueva York, Washington, México D.?F., Buenos Aires y São Paulo.