El trovador de la «bossa nova» repasó 40 años de carrera musical y entabló largos diálogos con los espectadores, apenas un millar
25 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.«La bossa nova no es un estilo de música, es una atmósfera», dijo Toquinho en Ourense y eso fue lo que creó ayer en el auditorio municipal en el que fue su primer concierto en Galicia (hoy estará en el Teatro Colón de A Coruña). El brasileño se hizo esperar sobre el escenario tres temas, que sirvieron para calentar el ambiente gracias a la potente banda que le acompaña en una gira que recorre los 40 años de una carrera musical que lo ha convertido en uno de los artistas más importantes de Brasil. Suena una guitarra entre bambalinas y sale Toquinho entre aplausos tímidos que a lo largo del concierto fueron creciendo. «Es un placer estar con vosotros. Esto es como un boomerang que va desde nosotros a vosotros y vuelve», así inició un diálogo que se extendió durante todo el concierto. Cercano y con sentido del humor, Toquinho repasó su vida musical hablando de sus amigos, de esas personas que le acompañaron a lo largo de su vida. Vinicius de Moraes, Antonio Carlos Jobim e incluso Paulinho Nogueira, con el que aprendió a tocar la guitarra cuando tenía 14 años. Toquinho habló con el público y comentó anécdotas. «Al principio, cuando tocaba, tenía complejo de culpa porque ganaba plata. Pero ese complejo desapareció con el tiempo», dijo. Pero el público estaba ansioso de escuchar su música, la poesía hecha bossa nova a través de su guitarra y su voz. Y ocurrió con los clásicos: Acuarela, Tarde em Itapua, Samba de Orly o Garota de Ipanema . El virtuosismo con el que maneja la guitarra quedó patente de tal manera que en un momento tuvo que detenerse, hacer una pequeña labor de manicura y, de paso, conversar: «En Brasil, cuando alguien hace la manicura aprovecha para hablar de la vida de los otros. A mí me gusta más la mentira que la verdad, cuando alguien me pregunta ¿te puedo contar la verdad?, yo le digo: No, miente por favor». Toquinho dejó alma, vida, poesía y humor en Ourense. Toquinho: Auditorio de Ourense. 25 de abril. 800 espectadores.