El Parlamento reclama al bipartito que culmine la obra de Castelao y catalogue todas las cruces de piedra de la comunidad, algo que en lo que trabajan los expertos
16 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.De Galicia se dice que es el país de los mil ríos y del millón de vacas, aunque en realidad los ríos no superan el centenar y la cabaña vacuna se ha reducido a las 700.000 cabezas. Pero también es tierra de petos de ánimas, de cruces de piedra y cruceiros de toda caste. ¿Pero cuántos? El Parlamento gallego le dedicó ayer un debate a ese asunto, y aunque no fue capaz de responder a la pregunta, sí decidió por unanimidad emplazar a la Xunta a que catalogue y publique lo que Castelao definió como «o grande tesouro da arte popular». Castelao fue de hecho uno de los primeros estudiosos de los cruceiros gallegos, cuyo número es estimado en al menos 12.000 por los expertos de la Universidade da Coruña que llevan 13 años intentando inventariar este tipo de manifestaciones. Tanto es así que el diputado popular Roberto Castro se presentó ayer en O Hórreo con el libro Cruces de pedra na Galiza , publicado por el político rianxeiro en 1950, para darle mayor solvencia a la iniciativa firmada conjuntamente por los diputados ourensanos del PP. Castro pidió a los demás grupos que secundaran el emplazamiento a la conselleira de Cultura, Ánxela Bugallo, para proseguir con el «recopilatorio digno» de cruceiros iniciado por Castelao y completar un inventario que tendría un doble objetivo: poner el valor este patrominio popular y restaurar las obras que estén más deterioradas. Tanto el PSOE como el BNG secundaron la propuesta, aunque recordándole a los populares que el Gobierno bipartito ya está trabajando en esta dirección. «Hai equipos de traballo organizados por provincias que están catalogando todo esto», explicó el nacionalista Xosé Ramón Paz Antón, que también dio cuenta a la comisión parlamentaria de Cultura de un convenio firmado entre la Xunta y la Universidade da Coruña para estudiar las cruces de piedra. Dicho protocolo, que data de 1993, colocó este trabajo en manos de un equipo de la Escola Superior de Arquitectura, coordinado por el profesor Xan Casabella e integrado por una treintena de estudiantes, que cada verano se dedican a patear las parroquias gallegas para catalogar este legado. El propio Casabella explicó que, desde 1993, se rastrearon anualmente «catro comarcas», por lo que a estas alturas «xa temos o 80% do traballo feito», dijo, por lo que el inventario definitivo no debería demorarse mucho más allá de este año. Este arquitecto también se atrevió a contestar a la pregunta que ayer eran incapaces de responder los diputados gallegos al traducir a una cifra los cruceiros y petos de ánimas. Habría unos 12.000 en toda Galicia, según los datos recopilados por la ETS de Arquitectura de A Coruña, lo que toda a una media de 38 obras de este tipo por concello. Casabella destacó que aunque el cruceiro es un elemento vertebrador del territorio, existen grandes diferencias geográficas. Por ejemplo, los petos de ánimas están más circunscritos a algunas zonas de Ourense y Pontevedra, mientras que los cruceiros de mayor valor artístico se situarían en la franja litoral que discurre entre Muros y Vigo. De entre todos ellos despunta, en opinión de Casabella, el cruceiro de Hío (Cangas), que data de 1871. «Toda una xoia de filigrana en pedra», setenció.