El estudioso opina que proyectos como el del monte Gaiás hacen que los políticos se sientan partícipes de la modernidad,?aunque el resultado final sea malo
08 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Jean Clair (París, 1940), crítico e historiador del arte, ex director del Museo Picasso de la capital gala, comisario de exposiciones como la del centenario de la Bienal de Venecia o para el Centro Pompidou, estuvo ayer en Vigo para participar en el ciclo de conferencias El Museo del Prado y el arte contemporáneo , que organiza la Fundación Barrié. Clair habló sobre Las figuras de la melancolía de la Edad Media a la actualidad. De Zurbarán a Picasso , pero también opina de lo que se cuece en el arte actual. - ¿La melancolía acaba en Picasso por cuestión de tiempo o es que desde él empieza directamente la depresión? -No, (risas). Hay artistas vivos para los que la melancolía es esencial en su obra. - ¿Ser teórico del arte en este siglo es un desgracia? -No, ¿por qué? - Porque tiene usted fama de ser un crítico muy crítico con el arte actual. -No tengo un aspecto especialmente triste, ¿no? Y he hecho muchas exposiciones de arte contemporáneo. Estoy en el meollo de la creación. Convivo con muchos artistas y si soy crítico lo soy con algunos fenómenos, de mediatización, mercantilización y exageración de los aspectos más mórbidos y siniestros de la naturaleza humana. Soy crítico con los artistas que trabajan con el horror, la violencia, la escatología o la coprofilia, que tienen mucho éxito en algunas grandes colecciones. - El público en general está un poco perdido, ¿no? -Sí, porque ya no hay una estética común, ni valores compartidos por un grupo. Cada artista cree tener la autorización para hacer lo que haga sin ningún tipo de sanción social. Al mismo tiempo, si revisamos la creación reciente vemos tantos grandes artistas como en cualquier otra época. Es decir, pocos. Unos diez o quince, pero eso basta. El resto es agitación mediática. - En España hay cada vez más museos contemporáneos... -En Francia también. Hay una contradicción en el término. El museo tiene que ver con la historia y el arte contemporáneo con la actualidad. Por eso no se pueden hacer museos de arte contemporáneo. Son cajas que se llenan de moda. La mayoría tienden a desaparecer. Realmente son como conchas vacías muy costosas, que sirven para más bien poco, aunque algunas pueden despertar un poco el interés de los jóvenes. - ¿Qué le parece el proyecto de la Ciudad de la Cultura en Compostela? -No lo conozco en profundidad, pero sí proyectos similares. Esto está sucediendo por toda Europa. En Francia hay ejemplos de museos y complejos culturales que se están construyendo, cuyos costes son tan grandes que no queda dinero para darles contenido. No sé si esto tiene que ver con la política en su sentido ideológico. A los políticos les hace sentir que participan de una cultura, de la modernidad. Pero en realidad, en Francia, por lo menos, estos políticos son totalmente incultos y el resultado de sus proyectos, catastrófico. Es gastar para nada.