OJO DE PLASMA | O |
03 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.LO BUENO está por llegar..., aunque depende, claro. Cuando hace unos años Gran hermano irrumpió en la televisión con la fuerza del Katrina, dejó a la audiencia en estado de shock. El voyeur que (eso dicen) todos llevamos dentro, quedaba ampliamente satisfecho con las peripecias vitales de un puñado de ciudadanos pertenecientes a lo más común del género humano, dicho sea con respeto pero también con sinceridad meridiana. Aquella primera edición provocó una generación de friquis catódicos hasta derivar en sucesivas entregas a una especie de zona cero dominada por la indignidad, la desvergüenza, la jeta, en fin, la antítesis de lo edificante, aunque a Telecinco le haya ido muy bien en eso de la audiencia. A tal extremo llegó el formato que su límite estará en la escatología, aunque antes habrá generado un debate político en Gran Bretaña por los insultos racistas a una concursante hindú, o como sucederá a partir del próximo miércoles en el zoológico de Qinling (China). Allí comenzará un reality con tres hombres y tres mujeres en una jaula para que convivan con monos durante cinco días. Podrán dormir en tiendas de campaña, pero como alimento recibirán sólo una mínima parte, la restante deberán conseguirla de los visitantes. El premio es calderilla: apenas 1.177 euros. El zoológico chino lo promueve para que sepan del vivir de los animales privados de libertad. Y eso que bastaría con abrir las jaulas y clausurar el zoológico. A partir del tercer día, los concursantes podrán recibir asistencia psicológica, cuando realmente son los monos quienes la necesitan¿