¿Contra el cine español?

MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ

TELEVISIÓN

OJO DE PLASMA | O |

27 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

PRODUCTORES de cine y televisiones privadas andan a matar, aunque quizá la razón esté en ambas partes. Los primeros se quejan del desprecio de las segundas hacia el cine propio, que muchas veces no pasa por grandes presupuestos ni por la obligación de arrasar en taquilla. Las segundas alegan que la producción independiente es un cajón de sastre en el que, junto a promotores honestos y rigurosos, habita una fauna cuya mediocridad es alarmante y sólo buscan hacer caja propia. Les separa su concepto del negocio. La nueva Ley del Cine pretende que la tele pase del 5% al 6% de sus ingresos brutos anuales con destino a la industria cinematográfica. TVE y las autonómicas de la Forta ya les dedican grandes cantidades, aun a sabiendas de que no se forrarán, pero conscientes de su contribución a alimentar al sector y de cumplir una regla no escrita por la cual deben amparo al producto cultural singular, y el cine lo es, sobre todo frente al monopolio de Hollywood. Critican los productores que las privadas se gastan toda la pasta en uno o dos filmes sin atender a eso del café para todos. Para colmo, el mercado les dio la razón a ellas y les salió redondo el negocio. Excepto Volver, de Almodóvar, los títulos más exitosos del 2006 están bajo su amparo. Telecinco, con Alatriste y El laberinto del fauno, y Antena 3, con Los Borgia y Salvador . No se gastan un euro en comprar cine español y ahí entran también las restantes asociadas en Uteca. Doble conclusión: a las privadas el cine español les importa un comino y los productores pasan de arriesgar a la espera de mamá televisión.