EL REGRESO DE UN MITO
25 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Laura Ingalls volvió a protagonizar la sobremesa del domingo en La Primera, pero no como los espectadores mayores de 35 años recuerdan, sino en una versión posterior y con diferencias. La Primera ha recuperado este clásico de la televisión -basado en un libro de 1935 titulado La pequeña casa , a partir de las memorias de Laura Ingalls Wilder- en formato miniserie y sin las caras que se hicieron famosas en 1975. En esta nueva incursión en la vida de unos modestos pero encantadores colonos no está la malvada Nellie Oleson, ni su repelente madre. Tampoco aparecen los novios, y posteriores maridos, de las chicas Ingalls, Adam y Almanzo. De hecho, Charles y Caroline, los pioneros que cruzan Estados Unidos en busca de una casa donde vivir, sólo tienen dos hijas, Mary (más silenciosa ahora que en su versión inicial) y Laura, que mantiene el aspecto que hizo mundialmente conocida a Melisa Gilbert, pero no ejerce de narradora. Por tanto, nada de la pequeña Carrie, ni de los adoptados Albert, James y Casandra. Estos Ingalls aún no viven en Plum Creek, en las verdes praderas de Minnesota, ya que sus peripecias forman lo que se conoce como precuela, es decir, lo que ocurrió antes de que se instalasen en la comunidad desde la que cada domingo hicieron reír, pero sobre todo llorar, a los españoles de los años setenta.