En busca del Bisbal yanqui

Tatiana López CORRESPONSAL | WASHINGTON

TELEVISIÓN

La cadena ABC ha estrenado un concurso para cantantes con mucha vida privada y con gran peso hispano, como lo demuestran los subtítulos en español

19 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Cinco años después de que « Rosa de España» emocionara al mundo con su inglés en Eurovisión, doce meses más tarde de que Idaira se enfrentara a la ira del jurado en la pequeña pantalla y con cinco siglos cumplidos desde que Colón puso por primera vez un pie en el nuevo continente, un nuevo conquistador español llega a Norteamérica: Operación Triunfo . El único programa capaz de conseguir un 70% de audiencia en España sin ser fútbol desembarcó el pasado martes en el mercado estadounidense de la mano de la cadena ABC, que rebautizó el popular formato con el título de The One: Making a Music Star . Distribuido por la productora Endemol, propietaria también de los derechos de emisión al otro lado del Atlántico de concursos como Gran Hermano o Fear Factor ( Factor Miedo ), The One llega a los salones estadounidenses manteniendo gran parte de su formato original, si bien se han introducido algunos cambios. Para empezar, y debido a la fuerte competencia de las televisiones americanas, cada gala se dividirá en dos días: el primero de ellos servirá para disfrutar de las actuaciones, mientras que en el segundo se llevarán a cabo las nominaciones y expulsiones. Otro de los grandes cambios será la formación de los participantes que, además de cantar y bailar, estarán obligados a estudiar clases de piano, guitarra y estética, de cara a su futuro en el escenario. Tampoco los concursantes, la mayoría de ellos músicos profesionales con disco propio, o incluso hijos de ganadores de un Grammy, parecen tener mucho en común con los primeros elegidos de OT . Guapos y «pobres» Presentado por el tibio canadiense George Stroumboulopoulos, nada que ver con Lozano ni con Jesús Vázquez, la gala de estreno destacó por la poca originalidad de las canciones, la mayoría clásicos del rock, como Born to Be Wild , así como por los tópicos repetidos por unos concursantes demasiados conscientes de que la televisión es su última oportunidad. «No quiero que se me juzgue por mi físico, quiero que escuchen mi música», recitaba de guión el atractivo concursante Adam Mccinnis, originario de Nueva Jersey. Como él, la mayoría de los cantantes poseen buena voz y la talla 36, además de un origen humilde ubicado en cualquier localidad de la América profunda. Ohio, Tejas o Nueva Orleans son algunos de los estados que están presentes en una industria que sabe que los votos por teléfono florecen en los sitios donde la televisión constituye el único entretenimiento. En español El origen del formato no es la única aportación en español a The One . Con más de cuarenta millones de latinos en el país, la cadena ha decidido subtitular en la lengua de Cervantes todos los capítulos del programa. Por si fuera poco, varios de los concursantes tienen raíces puertorriqueñas o cubanas, y más de una apunta ya su deseo a convertirse en la nueva Jenny Lo: «Lo que más me gustaría del mundo es poder grabar el mismo disco en inglés y español», dice desde la página web del programa la concursante Jadyn Maria, de 21 años, quien ha dejado claro su objetivo al debutar en la pequeña pantalla con una canción de Shakira.