?ejos de las estridencias de otros artistas, la cantante colombiana siempre se ha mostrado muy natural y se conforma con bastante poco a la hora de acudir a un concierto. De hecho, las peticiones para el camerino que ocupará junto con su equipo en el Coliseo coruñés se limitan a muchos frutos secos y fruta fresca, sándwiches, refrescos, infusiones... «Y un poco de alcohol, prácticamente nada. Nada del otro mundo. Los artistas de hoy no son como los de antes, como cuando Prince pidió que se pintase de un color determinado su camerino. Si fuese un grupo heavy o de rock pedirían más alcohol, pero esta vez casi no se ha pedido nada», contaban desde el Coliseo. Montaje Los trabajos para montar el escenario de 25.000 kilos de peso sobre el que cantará Shakira se iniciaron ayer, sobre las cuatro de la tarde, una vez que llegaron a la ciudad coruñesa los cinco autobuses y siete tráileres que transportaban todo el material. Según explicaron desde el Coliseo, estaba previsto que, a última hora de la noche de ayer, quedase todo prácticamente listo, y que hoy sólo hubiese que realizar unos pequeños retoques y las correspondientes pruebas de luz y sonido.