Por favor, ¡un antenista, ya!

La Voz

TELEVISIÓN

TODO EMPEZÓ dejándome seducir por el mensaje de una marquesina. Resulta imposible en Madrid dar un paseo y no ver la publicidad de La Sexta. El canal de Emilio Aragón ha ideado para su lanzamiento una buena campaña, basada en la emisión del Mundial y en la devolución del orgullo a quienes hacen o ven la televisión. El Wyoming suelta «¿la caja tonta?, ¡dímelo en la calle!» y el resto de las estrellas de la cadena -Resano, Viza, Flo, Mendizábal, Segura¿- portan una camiseta de fútbol bajo el eslogan «¡fichados!». La marquesina me convenció y decidí entonces enterarme de cómo podía disfrutar de semejante plantel de profesionales. Corría el mes de enero y La Sexta emitía aún en pruebas, por lo que creí que sería uno de los primeros en tener el canal. Para verlo en analógico, le pedí al presidente de mi comunidad que llamase a un antenista. Y hasta hoy. En mi edificio aún estamos, a martes 2 de mayo, a la espera del antenista, convertido estos días, por lo que se ve, en el profesional más buscado de España. Algunos vecinos futboleros están preocupados. José Ramón, el del 2.º?B, empieza a creer que el antenista nunca vendrá, que posiblemente ni siquiera exista y que uno de nosotros tendrá que echarle valor, encaramarse al tejado y adaptar la antena. Sé que esto es normal. Algo parecido ocurrió en su día con Antena 3 o Telecinco. Los antenistas hacen su agosto y no pueden atender una demanda tan grande. La Sexta, que se la juega con el Mundial, asegura que en junio el 80% de la población tendrá acceso a su señal. En otra campaña publicitaria del canal aparece un antenista chutando el balón y dice: «El protagonista del Mundial es el antenista. Antenízate ya para evitar atascos». En eso andamos, antenizándonos¿