24 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.
Motalib Weijters es un tío con suerte pese a haber nacido niño de la calle en Bangladesh. Hijo de un campesino pobre, pedía limosna y robaba para vivir, hasta que un voluntario de una ONG lo envío a Holanda para educarse. El reportaje Un puente entre dos mundos recrea la historia de Motalib, un hombre a caballo entre dos países muy diferentes y abre una puerta a la esperanza.