La periodista madrileña considera un éxito haber robado espacio para el debate informativo en la franja horaria de la mañana en las televisiones generalistas
03 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Antes de participar en A Coruña en una charla organizada por el Colexio Profesional de Xornalistas de Galicia y la Universidade da Coruña, bajo el título Yo informo, tú opinas: las mañanas informativas en televisión , la periodista Montserrat Domínguez optó ayer por disfrutar desde el mar de su habitación. La directora de Ruedo ibérico y Las noticias de la mañana , de Antena 3, defendió la importancia de dar a los espectadores un valor añadido a los datos informativos. -En la misma franja horaria compiten programas similares y las tertulias parece que han triunfado. -Yo creo que ha sido un éxito el haber conseguido que funcionen en ese horario, como más recogido, y se ha dado cabida a temas en los que se ha optado por los análisis, por las entrevistas y por dar claves. Ha sido un triunfo que no se haya caído en la tentación de poner dibujos animados o telenovelas para los que consideramos que la televisión, además del entretenimiento, debe ofrecer información. -¿Hasta qué punto está pendiente del «share»? -Todos lo leemos diariamente por la mañana. Pero se ha conseguido que se dé a este tipo de programas un valor intangible. Da prestigio crear información. Además, que el hecho de que lo que hagas se convierta en noticia a lo largo del día da credibilidad al medio. -¿Es posible informar sin criticar? -Cada uno hace el cóctel a su manera. Creo que en mi programa, y también en otros, hay más información, se ponen los datos en un contexto. Lo que hacen los contertulios es dar el valor que la gente busca en las noticias. El reto es tratar que se diferencie qué es opinión y qué es información. -Usted dice que necesita gente inteligente al otro lado, ¿es eso controlable? -Al cien por cien. Cualquier persona que se sienta por la mañana a ver este tipo de programas es alguien al que le interesa estar informado. Es una audiencia con un punto de exigencia mayor. Le gusta la información y les interesa lo que ocurre. Eso no significa que sean todos licenciados, existe conciencia crítica hasta entre los vecinos de una aldea. -La opinión se está radicalizando, eso se nota también en los contertulios. -El discurso político se está radicalizando y lo llevan a los extremos y es complicado buscar puntos de encuentro. Intento no fomentar el extremismo. Me gusta tener gente con puntos de vista diferentes y que el debate sea fructífero, pero de una manera civilizada. Yo creo que el país es más de lo que se muestra.