Entrevista | Vítor Mejuto El artista gallego presenta en la Casa de Galicia en Madrid una exposición titulada «La silla tubular». Sus cuadros interpretan las creaciones de arquitectos como Mies Van der Rohe
08 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.De su paso por la Facultad de Bellas Artes de Salamanca, Vítor Mejuto (Barcelona, 1969) sólo sacó en limpio su pasión por la fotografía. Hasta entonces, jamás había sostenido una cámara. Hoy, es fotógrafo profesional en La Voz de Galicia y, como a él le gusta decir, pintor a tiempo parcial. Es, sin duda, uno de sus muchos chistes privados. Mejuto es tan pintor como fotógrafo, porque es una persona obsesionada por la imagen y por ordenar el espacio. Su nueva exposición se inaugura hoy a las 19.00 en la Casa de Galicia de Madrid y se titula La silla tubular . -Es usted un constructivista clásico. -Bueno, el constructivismo es un punto de partida. A mí me gusta más llamar a lo que hago abstracción geométrica, o eso que a finales de los ochenta se dio en llamar Neo geo. En definitiva, en mi pintura hablo del espacio y de su ordenación, así como de los campos de color. -Ha expuesto varias veces en Galicia, en el País Vasco y en Burgos, pero es la primera vez que lleva su pintura a Madrid. ¿Qué nuevas propuestas hay en este trabajo ? -La abstracción geométrica es a veces muy severa y uno corre el riesgo de ensimismarse. En esta nueva serie de cuadros lo nuevo es la temática. Un día, garabateando en mis libretas, descubrí que uno de mis bocetos era una silla tubular, al uso de las sillas que diseñaron los arquitectos de la Bauhaus. A partir de ahí empecé a estudiar sillas diseñadas por arquitectos. -¿Vuelve entonces a la figuración ? -No del todo. Son interpretaciones libres. Un ejemplo: cuando acometí el diseño de la silla Barcelona tenía la tentación de dibujar fielmente el original y eso ya habría sido interesante, pero no habría sido personal. Van der Rohe hizo su silla, y yo, mirándola, intenté hacer la mía propia. Se trata de traducir a mi lenguaje las ideas de otros. La verdad es que en una silla están contenidos todos los problemas del espacio y es sobre eso de lo que yo hablo en mis cuadros. -Entonces, seguirá fiel a su estilo, ¿no le tienta hacer otras cosas? -Visitando la exposición de Palazuelo en el Reina Sofía me di cuenta de lo joven que sigue siendo su pintura y eso que sus últimas obras las ha pintado con más de 85 años. Yo todavía no gozo de su valentía creativa. Me queda mucho camino para resolver los problemas clásicos de esta pintura.