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08 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

NO ES TANTO el interés del filme Homo sapiens, que lo tiene (aunque compararla con En busca del fuego, de Annaud, suena a atrevido), como que La Primera renunciara a batallar por las audiencias en el prime time del miércoles, cuando en Tele 5 dan Hospital Central y en Antena 3 reponen episodios de Aquí no hay quien viva , que aún así, hacen buenas cifras. Cierto que en junio del 2003, la pública lograra casi cuatro millones con La odisea de la especie, audiencia que prescindió de la competencia para acercarse a una ficción científica ajustada a lo considerado televisión de calidad, pues también se puede divertir con estos contenidos. Sin entrar en consideraciones sobre el rigor de la producción, a ratos desigual, sobre todo por su tono especulativo en cuanto a los protagonistas del filme en aspectos como habla, movimientos y actitudes, que a la vista de los restos, la paleontología tampoco da para mucho, Homo sapiens es otra muestra de producto inteligente que alargará su vida en futuras reposiciones, y podrá iniciar una suculenta carrera en ventas internacionales, incluida la importante ventana del DVD, útil además para fines educativos. Da corte tener que destacar una iniciativa puntual como ésta, que en un panorama televisivo tan desquiciado como el que ahora vivimos, equivale a agua de mayo. Cuando debiera ser oferta común.