INTERFERENCIAS | O |
06 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.SERÁ AL filo de las nueve de la noche cuando se produzca el relevo de Canal Plus a Cuatro, la nueva generalista que tendrá a Iñaki Gabilondo estrenando Noticias Cuatro , que aspira a convertir los informativos nocturnos en un cuadrilátero (y nunca más a cuento). Cuando algo se estrena, la ilusión lo acompaña y, aunque al mercado catódico le sobra follón competitivo, de entrada las expectativas del nuevo canal prometen animar el cotarro hasta niveles inéditos en la historia de este país. De entrada, sus diseñadores acertaron en cuanto a la trascendencia de algunos fichajes. Hay nerviosismo en la competencia, aunque no lo reconozcan. Y aunque una lectura política apresurada pueda atribuirles escoramiento hacia una banda, lo cierto es que de Cuatro se espera apertura de ventanas para colar aire fresco en el medio en cuanto a forma y estilo. Eso de que todo está inventado en la tele es un argumento socorrido de directivos y creativos que pasan de estrujarse la mollera y desconfían de la creatividad, simplemente porque llega desde gente joven con ganas de hacer cosas en el medio o porque implica el riesgo del share. Hay mucho por inventar y, si Cuatro lo demuestra en un mínimo porcentaje, habrá contaminado a las demás. Abajo la rutina.