Los españoles vemos las noticias de la noche rodeados de pantallas de plasma, mapas y gráficos de todo tipo, y con el azul como color predominante.
21 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Más de ocho millones de personas ven los informativos de la noche españoles. Son mayoritariamente hombres y mujeres urbanos, de edad adulta, que hacen un repaso de la jornada -en muchos casos el primero y único- a la hora de la cena. Las cadenas saben que gran parte de su prestigio se juega en los informativos y cada una apuesta por un espectador determinado y hacia él dirigen sus esfuerzos. Nuevas sintonías, más focos, cámaras y gráficos y reportajes propios para hacerse diferentes del resto son las claves de este año. El caso más llamativo es el de Telecinco, fundamentalmente joven y urbano. Este año se han renovado completamente debido a la marcha de su cara más carismática, Ángels Barceló. Juan Pedro Valentín, jefe de informativos, se encarga de presentarlos y ofrece noticas rápidas, muchos reportajes y una apuesta decidida por lo que no dan los demás. El ejemplo más claro, los deportes, con el automovilismo como bandera. Antena 3 hace recaer todo el peso de su informativo en el presentador, Matías Prats, una cara tan conocida como respetada entre el público. Es la única cadena que ha ganado público en informativos y tanto hombres como mujeres (ellas se incorporaron el año pasado; ellos, desde este verano). Lorenzo Milá lleva un año al frente del TD-2 y en ese tiempo ha caído la audiencia en un 3%. El motivo es que los sucesos, antes eje fundamental del informativo, han dejado paso a otro tipo de información más «seria». Pero el público de La Primera es eminentemente mayor, femenino y de poblaciones pequeñas. Es decir, un tipo de espectador al que le importa más el asesinato de una niña en Andalucía que el despligue de La Primera en información internacional. Fran Llorente, jefe de los servicios informativos, espera que se desate una gran crisis para atraer a los espectadores más urbanos y críticos.