ORIGINAL y arriesgado, ése es el formato de Camera café , que Telecinco emite de lunes a jueves desde mediados de septiembre, a la hora en que el prime time inicia su andadura. Una serie de sketches de humor cuyo principal reclamo es una cámara (y un plano único) instalada en la máquina de café de una oficina. Nueve personajes con el omnipresente Arturo Valls al frente de un grupo de profesionales que incluyen al veterano Luis Varela, y que se emplean a fondo en poner a escurrir a sus colegas cada vez que se acercan a meter una moneda. Se asienta sobre dos pilares que caminan de la mano y bien coordinados: actores con tipos y caretos singulares, y guiones con chispa. confirma que todavía es posible hacer televisión diferente y grata a los sentidos. De propina, con cuatro duros. El realizador lo tiene muy fácil y el presupuesto gastado en decorados es mínimo. Se supone que habrá mucho ensayo previo y un buen equipo de escritores en busca del gag inteligente. Juegan a favor con la evidencia de que el noventa por ciento de los espectadores saben de qué va la cosa porque alguna vez lo vivieron en sus carnes, que para eso criticar es deporte nacional y gratuito. Aquí, en clave coña. Lo de hacer un traje al colega en cuanto ofrece su espalda¿ Constata un hecho: la tele necesita de nuevas ideas. Y habelas, haylas.