El Colexio de Fonseca acoge la muestra formada por veintisiete cuadros del artista vasco La exposición incluye los retratos que el artista vasco pintó de Azorín y Valle-Inclán
05 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Tras su periplo por distintas provincias españolas, llega a Santiago la obra del maestro Ignacio Zuloaga. Obras tan conocidas como Mis Amigos, que dejó inacabada, o La familia del pintor, además de algunos de sus retratos más representativos como el de Manuel de Falla, Valle-Inclán, Azorín o su propio autorretrato, están expuestas en dos salas del Colexio de Fonseca y repasan la época más decisiva del creador durante su estancia en Segovia, Pedraza y Zumaia, lugares claves de su vida. Durante la inauguración de esta muestra, bautizada como Os talleres de Zuloaga, la comisaria de la exposición, Lourdes Sapiña, recordó aspectos de la vida y la obra de este maestro de la pintura que perteneció a la generación del 98 y a quien le gustaba viajar por España, Inglaterra o Italia, donde conoció a grandes artistas de la época como lo era él. En París trabó amistad con Degas, Gauguin, Toulouse-Lautrec, Rodin o Rusiñol. Sapiña también destacó la manera en que Zuloaga (Éibar, 1870-Madrid, 1945), «captaba maravillosamente la naturaleza y las personas en sus obras, bien fundiéndolas entre sí o independientes». Al acto no pudo asistir la coordinadora de actividades culturales de Caja Madrid por problemas en el aeropuerto, así que fue la vicerrectora de Extensión Cultural de la USC, Mar Lorenzo, quien ejerció la representación de las dos entidades promotoras del evento, Caja Madrid y la Universidad, que firmaron hace poco tiempo un convenio para colaborar en diversas actividades culturales. María Rosa Sánchez Zuloaga, nieta del artista, agradeció en nombre de la familia a los organizadores de la muestra y a los museos de Zumaia (Guipúzcoa) y de Castelo de Pedraza (Segovia), donantes de la mayoría de las obras, su ayuda para poder poner en marcha este proyecto en Compostela. También señaló: «Mi abuelo era un hombre muy patriota. Ignacio estaría muy orgulloso de que su cuadros y su obra se vean aquí, en este país tan bello que es Galicia».