«Quiero abrir otro camino»

TELEVISIÓN

ÓSCAR CELA

El artista lucense inicia un cambio en su trayectoria artística con una exposición que inaugura esta tarde y hecha ex profeso para el Museo Provincial de Lugo

04 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

PINTOR Antonio Murado lleva una semana en su ciudad natal supervisando personalmente el montaje de la exposición que ha hecho ex profeso para el Museo Provincial y que será inaugurada hoy a las ocho de la tarde. Se trata de una serie de 109 obras que abre una nueva etapa en la trayectoria artística del pintor lucense más reconocido internacionalmente. El museo lugués le propuso hace seis años que hiciese una exposición y él asumió la invitación como un reto personal y profesional, al construir una colección de cuadros que define como «íntimos». -Tenía en mente hace tiempo crear una serie a modo de diario visual de mi trabajo, como las páginas de una libreta. Me pareció el momento y el lugar adecuado para hacerlo. Parto de una idea muy personal que tiene que ver con mi pasado más íntimo y como artista. Se trata de 109 obras sobre un mismo formato y medida y que supone un avance en otros temas que tengo para el futuro. Además, propongo una colección completa, sin que los cuadros se puedan aislar o vender sueltos. -Ahora introduce elementos narrativos y simbolismos, algo no habitual en su carrera. -Todo mi trabajo ha sido una exploración a través de los materiales, de su comportamiento al juntarlos y de la historia de la pintura. Tenía en la cabeza la posibilidad de introducir la narrativa y estuve trabajando en los últimos meses la manera más adecuada para usar el nuevo discurso. Sí es la primera vez que la narración tiene presencia en mi obra. Con la muestra que inauguro hoy quiero abrir otro camino y ya tengo ideas para próximos volúmenes. -¿Cuáles serán? -Me interesa el paganismo dentro de la historia de la religión, con un tratamiento próximo a los clásicos del arte y en especial al siglo de oro de la pintura. -También presenta retratos. -Sí, de personajes históricos, algunos mejor no haberlos conocido (se ríe), otros son amigos y familiares y otros simplemente personas ficticias. La idea de usar amigos como modelos siempre se hizo. Ahora no sabemos quién es, pero seguro que El Cristo de Velázquez era alguien de su entorno. -¿El proyecto del Museo Provincial le ha permitido pintar con la libertad que el mercado del arte no suele ofrecer? -Totalmente, porque pensé y trabajé sin un ánimo comercial. Tuve la libertad de hacer lo que quise y coincidió con el momento de cambio artístico y temático. Sin duda ha sido clave para poder entrar en mi nuevo camino creativo. Para mí es el proyecto más ambicioso y en el que me sentí más a gusto de mi vida. Se han unido los factores necesarios para que así sea.