Un museo de película

El francés Jean Loup Passek acaba de abrir en la localidad lusa de Melgaço un espacio dedicado al cine y sus mitos: su colección atesora más de 600.000 fotografías y 5.000 carteles de filmes


melgaço

Los amantes del séptimo arte están de enhorabuena, ya que en la localidad lusa de Melgaço, a 53 kilómetros de Vigo, acaba de abrir sus puertas uno de los primeros museos del cine de Portugal. Este espacio tiene además un valor añadido, la posibilidad de pasear por la cuna del celuloide de la mano de un reconocido especialista que vivió en primera persona muchos de esos momentos inmortales que escribieron la historia de la gran pantalla. Jean Loup Passek ha dejado los proyectos en los que ha estado trabajando durante los últimos treinta años en París, como el departamento cinematográfico del Centro George Pompidou o la dirección del Diccionario Larousse del cine, para fijar su residencia en Melgaço. Tanto esta decisión como la selección del material que acoge el museo se ha basado, según sus propias palabras, en el sentimentalismo.A su ya segunda patria le une la amistad que fraguó con dos vecinos de esta localidad, que conoció cuando se puso en contacto con ellos para grabar unos documentales sobre los emigrantes portugueses en Francia, hace ya 20 años. Esta relación se fue estrechando hasta que visitó personalmente el municipio del que ya no quiso separarse. El museo acoge una vasta colección de recuerdos de gran valor económico pero, sobre todo, sentimental. Durante más de 30 años de trabajo en el mundo del cine ha ido atesorando un legado con el que han querido hacerse otras ciudades como Oporto o Lisboa. Por ejemplo, las más de 600.000 fotografías de los grandes rostros del cine de los siglos XIX y XX y de rodajes de las cintas clásicas más internacionales, o los 5.000 carteles de estrenos mundiales o los cheques emitidos por algunas de las figuras principales del séptimo arte. Todos estos fetiches podrán ser contemplados por el público a través de las exposiciones que se irán sucediendo en el museo y que, a través de un convenio con el Ministerio de Cultura luso, recorrerán el país. Para su inauguración, Jean Loup Passek ha optado por presentar la colección Divas del cine , por lo que estos días, la segunda planta del museo está custodiada por rostros tan conocidos de la gran pantalla, como Marlene Dietrich, Greta Garbo, Claudette Colbert y así hasta casi cien imágenes con sus cien historias. Este espacio alberga también cheques originales firmados por las plumas de Mirna Loy, David Niven o Warren Beatty. Igualmente podrán adentrarse en alguno de los rodajes de Hitchcock o de Orson Welles en La dama de Shangai . El vestíbulo del museo está vestido con los carteles de importantes estrenos. De especial relevancia es el que preside la primera sala, ya que es uno de los únicos ocho ejemplares que se conservan en todo el mundo de uno de los primeros pases tras el invento de la «linterna mágica». Es de 1908, año en el que echaba a andar este arte en países como Francia, Alemania o Italia, considerado entonces un divertimento para el pueblo. En el primer piso hay además un espacio dedicado a las primeras máquinas que posibilitaron la visión de imágenes en movimiento. Un momento para la nostalgia en el que se reúnen más de veinte máquinas, como verascopios, grafoscopios, linternas o las cintas coloreadas a mano para proyectar. La entrada es gratuita y cierra los lunes.

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