Entrevista | Paula Vázquez
18 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Hace tres meses que volvió de Kenia, desde donde presentó A ventura en África , y no se acomoda a las ofertas que la televisión ofrece ahora para una «presentadora de entretenimiento», según ella se denomina. Asegura que es difícil encontrar un hueco en la televisión de hoy una vez que tomado la decisión de no entrar en los magacines que juegan con el cotilleo. Este verano presentará en Antena 3 con Javier Martín los especiales Los más ..., espectáculos sobre imágenes curiosas de televisión que también tendrá dos ediciones dedicadas a elegir la canción del verano. -Parece haberse especializado en la aventura. ¿Qué experiencia se ha traído de la selva? -Una manera de hacer televisión completamente diferente, más artesanal, donde los videos pasan de mano en mano y se trabaja a 52 grados. Hemos sido un equipo de 150 personas trabajando con la sincronización de un reloj suizo. Además, conoces otras culturas que aportan muchísimo. -¿Qué le parecen las programaciones actuales? -He notado cierta evolución, que los profesionales sienten insatisfacción con tanto programa de cotilleo donde no pasa nada. No me gustan, me parecen fáciles, simples y que los pueden hacer cualquiera. Empiezo a ver también en la calle cierto cansancio, así que espero que el público de casa empiece a ser selectivo y nos eche una mano. Porque muchos renunciamos a no currar según en qué programas y nos apetece hacer algo con calidad, bien hecho, aunque se trate de puro entretenimiento. Hay otra manera de hacer entretenimiento sin recurrir al cotilleo. Un programa como el de Buenafuente me parece fascinante, y el público empieza a decir mucho cuando elige ver sus monólogos. -Pero lo cierto es que el cotilleo rosa tiene mucha audiencia... -Hasta que alguien conciencie de verdad. El problema está en la ley, en la justicia. Tendría que existir una norma para que aquel que tenga un paparazzi detrás pueda recurrir legalmente. No niego que existan los espacios rosa, pero no se puede monopolizar y que todos tengamos que pasar por la piedra de hacer petardeo.