David Russell ofreció ayer en Vigo un recital en beneficio del Rotary Club
24 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.David Russell volvió ayer a encontrarse con el público vigués para demostrar una vez más su inequívoco lugar en el mundo guitarrístico. Fue una cita muy esperada y por una buena causa. Era la primera vez que el maestro se subía a un escenario gallego tras la obtención del Grammy al mejor intérprete de música clásica, y lo hizo con el fin de recaudar fondos para la campaña del Rotary Club contra las minas antipersona. El músico escocés intercaló en el programa obras originalmente escritas para guitarra con otras transcripciones de grandes compositores. Comenzó el recital con una suite barroca del alemán J.S. Luc (1616-1663), obra para laud, pero que no desmerece en absoluto su audición en la guitarra. Aplausos Tras arrancar los primeros aplausos, Russell prosiguió con la Introducción y Polonesa de Napoléon Coste, la primera de las piezas del recital escrita para guitarra. Es econmiable el trabajo del intérprete de enriquecer el repertorio guitarrístico con transcripciones de otros autores. Es el caso de las reducciones de dos celebérrimas corales de Bach que presentó en el concierto y que fueron muy aplaudidas. Dos piezas de Francisco de Tárrega (1852-1909), el bellísimo Capricho Árabe y los famosos Recuerdos de la Alhambra cerraron la primera parte de esta amable sesión de música íntima. Transcripciones de obras pianísticas de Grieg y de Granados y dos piezas del compositor paraguayo Agustín Barrios pusieron el punto final a este recital. David Russell volvió a asombrar a sus vecinos de Vigo con su gran técnica pero, sobre todo, con esa exquisita sensibilidad que hace que cada uno de sus conciertos se conviertan en momentos únicos e irrepetibles.