Adiós al «peplum»

TELEVISIÓN

ES PARA extrañar que las teles generalistas, sobre todo TVE, hayan renunciado finalmente a la costumbre residual, herencia de tiempos de maricastaña , la de programar cine de romanos, que los especialistas llaman peplum , y que tiene su fuerte en películas de ambiente bíblico o temática religiosa. Semana Santa era, hasta el año pasado, la ocasión de revisar otra vez Ben-Hur, Espartaco o La túnica sagrada , por citar algunos de los filmes más sobados. De repente, la nada. Especulemos. Obviamente su bajo share habrá pesado porque la audiencia adulta estaba hasta los glúteos de verlas y remirarlas, y a la audiencia más joven les importaban un pimiento. Aunque la industria reacciona con la torpeza de ofrecer nuevas versiones de estos temas (las más recientes, unas infumables Espartaco y Quo Vadis ), la audiencia ya no relaciona Semana Santa con cine religioso, herencia de los tiempos del Dictador, cuando o los cines daban películas de ese corte o debían cerrar. Quizá las teles cayeron en la cuenta de que sus espectadores huían a otras cadenas o simplemente contribuían al negocio del home vídeo . Por eso entre hoy y el domingo, La Primera rescata Moby Dick, Los caballeros del rey Arturo, Las sandalias del pescador o Los tramposos . La 2, El hidalgo de los mares, La edad de oro, Simón del desierto o Ciudadano Kane , con mucho de clásicos y casi nada de religiosos.